Brenda Alfaro.25 enero

Costa Rica es el segundo país centroamericano con mayores tasas de sobrepeso (60.4%) y obesidad (24.3%) en su población general. Esto enciende las alarmas.

A pesar de eso, parece que no todo está tan mal. Nuestro país también posee una de las tasas más bajas de desnutrición en Centroamérica esto debido a que poseemos uno de los mejores planes de fortificación de alimentos, según los estudios realizados por IPSOS para Nestlé en Costa Rica.

Resulta interesante la contrariedad de ambos datos, pues el aspecto positivo de uno podría incluso ser la causa negativa del otro. “Los consumidores pasaron de la desnutrición, producto de una alimentación muy básica y hasta escasa, basada principalmente en granos, frutas y verduras, muchas veces cultivados en el mismo hogar; a una ‛malnutrición’, caracterizada por el consumo excesivo de alimentos altos en grasa y azúcares añadidas”, explica Patricia Vial, gerente de nutrición, salud y bienestar de Nestlé Centroamérica.

Alimentos fortificados. En el país estableció un plan de fortificación de alimentos en la canasta básica, lo cual trajo ventajas como la disminución del déficit de vitamina A, Hierro y Yodo en los niños menores de 5 años, una baja en la carencia de Hierro y Ácido Fólico en mujeres embarazadas y en edad reproductiva, y después de la fortificación con Ácido Fólico, en los noventas la mortalidad infantil por anencefalia y espina bífida disminuyó.

Una de cal y otra de arena. Aunque estos aspectos son muy positivos para la población, el país ha pasado de la desnutrición, a la obesidad y el sobrepeso en los últimos años. Incluso se estima que más del 60% de la población costarricense tiene sobrepeso, lo que quiere decir que las personas poseen más grasa corporal de la considerada saludable.

Entre los datos que más preocupan a los especialistas relacionados a este estudio, son los altos niveles de obesidad infantil, el 8,1% de los niños costarricenses menores de cinco años son obesos. Según las estadísticas obtenidas el 70% de los niños afectados viven en niveles socioeconómicos medio, alto.