.  12 febrero

Muchas veces nos quedamos sin ideas de meriendas para enviarle a los niños, lo que usualmente se hace es que para salir del apuro se les envía alimentos que afectan la salud, altos en grasa, azúcares sodio y grasa.

Ana Gabriela Alonso, nutricionista de Auto Mercado comenta que las meriendas al igual que el desayuno son tiempos de comida vitales, favorecen el aporte de energía y los requerimientos de vitaminas y minerales diarios, necesarios para un crecimiento y desarrollo adecuado. Además, ayudan a tener el apetito apropiado para el siguiente tiempo de comida y lograr un balance nutricional durante el día.

Es importante que los niños aprendan de sus padres a comer saludablemente y a saber elegir los alimentos que son más beneficiosos para ellos. Acá les compartimos algunos consejos que le ayudarán a hacer esta tarea más sencilla:

  • Escoja las galletas sin relleno, que tienen menos azúcar y grasas saturadas. Las integrales o de avena tienen más fibra y las que tienen semillas aportan grasas saludables.
  • Las frutas secas son un snack natural, se pueden consumir con moderación y sin azúcar adicional. 
  • Las frutas frescas los protegen de enfermedades y aportan vitaminas y antioxidantes. Varíe sus colores e incluya al menos 3 porciones al día.
  • Un rico sándwich elaborado con panes integrales aporta fibra y brinda mayor saciedad.
  • Utilice quesos frescos y bajos en grasa y sodio, son un alimento versátil y rico en calcio.
  • Incluya un yogur. Elíjalo descremado y acompáñelo con su fruta favorita.
  • Siempre prefiera las carnes bajas en grasa, como la pechuga de pavo. Así como grasas naturales como el aguacate, la mantequilla de maní o las semillas.
  • Las bebidas naturales de semillas o cereales son una gran opción.
  • Use aderezos naturales en pequeñas porciones para darle sabor a la ensalada o vegetales. Prefiera los que son a base de yogur natural, aceite de oliva y vinagre.
  • Incluya vegetales frescos, son altos en fibra, bajos en calorías y llenos de antioxidantes.

“Al tener una alimentación saludable donde se incluyan todos los grupos de alimentos, como las frutas y vegetales de todos los colores, proteína, lácteos, carbohidratos complejos y grasas saludables, nos aseguramos de que, los niños, adquieran los nutrientes diarios necesarios que beneficiarán al desempeño educativo, tanto físico como intelectual, entre ellas: mejor concentración, aprendizaje y coordinación muscular”, mencionó Alonso.

La nutricionista recuerda que es fundamental leer las etiquetas, fijarse siempre en las porciones, cantidad de grasa, azúcar y sodio. Además, incluir productos naturales, ya que aportan antioxidantes y hacen las meriendas más nutritivas; utilizar un poco de creatividad, variar colores, formas y texturas para hacerlas más atractivas; e incentivar el consumo de agua.

Fuente:Ana Gabriela Alonso, nutricionista de Auto Mercado