Andrea González Mesén.6 enero, 2016
Nutrición
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Al fin llegó enero. Ese periodo de tiempo que visualizó ante cada tamal o tajada de queque navideño que comió, cuando se repitió a sí misma "de por si la vida es corta y en enero me pongo las pilas". Ya es hora de someterse a un cambio en la rutina de alimentación, algo que quizá cueste trabajo pero que, sin duda, será más fácil de lograr con la ayuda de un nutricionista. Ahora bien, ¿cómo elegir uno que se adecúe a sus necesidades?

Al igual que los médicos, los nutricionistas cuentan con especializaciones. Por ejemplo, un atleta de alto rendimiento necesitará apoyo especializado en deportes, mientras que un paciente con diabetes e hipertensión necesitará asistencia nutricional distinta.

"Elegir al nutricionista adecuado, según el estilo de vida de cada persona, ayudará a cumplir sus metas alimentarias, a formar hábitos saludables y mejorar su calidad de vida en forma integral. Se debe tomar en cuenta la parte física, emocional y mental de la persona", comentó Marianela Ibarra, nutricionista del Centro de Nutrición Larisa Páez.

No solo bajar de peso, sino mejorar los hábitos

La experta afirma que un correcto abordaje nutricional siempre se elaborará desde la construcción de hábitos saludables que incluyen alimentación, hidratación y actividad física: todo de forma integral.

Para Mariel Laitano, nutricionista de la Torre Médica Momentum, el manejo nutricional se ve mejorado cuando se aborda según los intereses del paciente.

"Muchas personas saben de la importancia de una alimentación correcta, y complementan con un procedimiento estético. Estas dos ayudas de la mano, tendrán excelentes resultados y satisfacen la responsabilidad que buscan las personas cuando visitan una estética: no solo realizar el procedimiento, sino complementarlo con una alimentación saludable para ver resultados estables y duraderos", explicó Laitano.

¿Y los resultados?

Los expertos aclaran que los resultados dependerán del metabolismo de cada persona y el compromiso que adquiera en cumplir con planes y adaptar nuevos hábitos de alimentación.

"Es un proceso en la formación de hábitos saludables, los cuales se adquieren con la constancia y el esfuerzo", concluyó Ibarra.