Sofía Alvarado.24 febrero, 2020

Olores fuertes o frutas que se han oscurecido por el pasar de las horas, muchas veces son causantes de que los niños no deseen comer sus meriendas, por lo que nosotros como padres, debemos darnos la tarea de ponernos creativos e innovar en este campo. Una merienda nutritiva juega un papel importante en el día a día de los más pequeños de la casa, ya que estos tiempos de comida ayudan a regular los niveles de energía del niño, previniendo que se sienta débil o decaído. Además, son un aporte adicional de nutrientes para apoyar su crecimiento y evitar que coma de más en las siguientes comidas.

Para Patricia Vial, Gerente de Nutrición, Salud y Bienestar de Nestlé Centroamérica, son muchos los factores que influyen para que el niño no coma todos los alimentos que lleva en la merienda. Si usted es de las madres que se esmera por las mañanas en preparar una merienda rica y nutritiva para sus hijos, y al finalizar el día, esta llega intacta a la casa ¡Ojo! los siguientes consejos podrían ser de gran ayuda:

  • Cuide los olores fuertes o extraños: los alimentos suelen prepararse por la mañana, pero no es hasta 2 o 3 horas después que los niños tienen su primer recreo. Por eso, evite colocar alimentos con olores fuertes como el huevo, el brócoli o el atún.
  • La textura y los colores son importantes: algunas comidas pueden perder textura o color a medida que pasa el día. Por ejemplo, si incluye frutas cortadas, rocíelas con gotas de limón para que no se oscurezcan.
  • Utilice formas y colores divertidos: su niño se puede sentir motivado a comer si la comida está empacada en una bolsa de su color o personaje favorito. Además, pruebe cortando los emparedados con moldes de galletas y las frutas en triángulos o círculos.

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Comida para pensar

Además, colocar alimentos que se conserven en buen estado hasta el recreo, es tan importante como incluir alimentos saludables. Hay tres puntos importantes para tomar en cuenta al seleccionar alimentos seguros: el tipo de comida, la temperatura y el tiempo. En relación a esto, la Dra. Vial recomienda:

  • Mantener frías las carnes, huevos, leche y quesos.
  • Mantener a temperatura ambiente panes, galletas, cereales, frutas, vegetales y las semillas o nueces.
  • Mantener calientes cremas o sopas y platillos asados u horneados.

Para evitar que se descompongan o tomen mal olor o apariencia los alimentos, colóquelos en envases aislantes que conserven una temperatura segura por al menos 2 horas. También puede usar diariamente un paquete de hielo químico.

Por último, la especialista recomienda mantener una buena higiene, lavar diariamente las vasijas y la lonchera por dentro y por fuera con agua y jabón desinfectante, para evitar la contaminación y malos olores. Además, antes de preparar la comida, lavarse las manos y mantener aseada el área donde prepara los alimentos.

Un ejemplo de menú semanal para la merienda de sus hijos podría ser:

Lunes Martes Miércoles Jueves Viernes
Pinchos de frutas variadas Una banana pequeña Piña cortada en cubos 1 Mnazana Gajos de Mandarina
Mini pizzas de pavo con queso mozzarella Burrito de Pollo con Queso Americano Quesadillas de queso americano con Mantequilla de Maní Batido de Banana y Avena con congelado Sandwich (queso, lechuga y pechuga de pavo)
Enrolladitos de mermelada con mantequilla de maní 1 yogur de fruta congelado Mix de frutos secos (maní con pasitas) Pinchos de tomate cherry con mozzarella (pesto opcional) ¾ taza de cereal
1 termo con agua fresca 1 termo con agua fresca 1 termo con agua fresca 1 termo con agua fresca 1 termo con agua fresca