Dr. Juan José Rodíguez.10 abril

Estamos en días para disfrutar del sol, actividades al aire libre, la playa y paseos que, en el periodo de verano, traen también la fotoexposición y el foto daño causado por el sol; por ello nunca está demás conocer y recordar los cuidados de nuestra piel antes, durante y posterior a la fotoexposición.

En el verano al haber una mayor fotoexposición, existe mayor riesgo de aparición de manchas (lentigos solares), queratosis seborreicas, queratosis actínicas (lesiones premalignas) y en el peor de los casos la formación de cáncer de piel.

Así como nos exponemos al sol, la piel activa automáticamente sus mecanismos de defensa para protegernos, como la sudoración y a mayor fotoexposición, la piel va a realizar pérdida de líquidos y electrolitos los cuales debemos reponer con la rehidratación, es decir tomar más cantidades de agua para cuidar la piel de adentro hacia afuera.

Algunos consejos para que puedan disfrutar con mayor seguridad de este y todos los veranos:

1. Tener cuidado con la fotoexposición a cualquier hora del día sin importar que el cielo esté nublado. Tenemos que ser más precavidos en las planicies y zonas costeras donde los rayos solares inciden más perpendicularmente, ser más estrictos en las horas de exposición solar y evitarla entre las 9 am y las 3 pm.

2. Debemos utilizar un bloqueador solar dermatológico idealmente, con un factor de protección solar mínimo de 15 y aplicarlo de 30 a 45 minutos antes de iniciarse la exposición al sol. La mayoría de las personas lo aplican solo minutos antes de exponerse al sol o de estar en la playa o piscina, sin dar oportunidad a que el producto se absorba y en algunos casos eliminándolo de inmediato al tener contacto con el mar o la piscina.

3. El bloqueador solar debe ser de amplio espectro (contra luz ultravioleta A y B) y entre otras características que se deben elegir a gusto de cada persona; es decir con algún color o transparentes, oleosos o mate y en algunos casos resistentes al agua para cuando se va a nadar o realizar actividad física. Por último, es importante la reaplicación del bloqueador solar, la que debe realizarse cada 3 horas en condiciones normales y cada 80 minutos si se realiza actividad física, ya que los bloqueadores son eliminados más rápidamente por el sudor y el agua.

4. Así como perdemos durante el día agua y electrolitos es recomendable realizar simultánea y posteriormente la rehidratación para reponer las pérdidas y evitar así un golpe de calor.

5. Humectación de la piel: la fotoexposición en altas concentraciones produce resequedad o eccema, enrojecimiento y en el peor de los casos hasta la formación de ampollas. Una de las maneras para recuperar nuestra piel es la utilización de cremas humectantes como puede ser la urea al 10 % la cual devuelve las propiedades elásticas y revitaliza la piel que se ha dañado.

6. Respecto a la alimentación, debemos reducir el consumo de carnes y aumentar el consumo de frutas y verduras ricos en vitamina A, C y E.

  • Vitamina A estimula los procesos de reparación de tejidos dañados, es antioxidante natural y frena el proceso de envejecimiento. Por ejemplo, melocotones, papaya, mango, mandarina, naranja y plátano.

  • Vitamina C la cual posee importantes efectos antienvejecimiento. Kiwi, fresas, brócoli, pimiento rojo y verde, tomates, espinaca, y los jugos de guayaba, toronja, naranja y limón.

  • Vitamina E la cual previene la degeneración celular y ayuda en el proceso de regeneración. Almendras, semillas, espinaca, aguacate, brócoli, papaya, aceitunas.


7. No se recomienda el uso de bronceadores (estos no protegen del sol pues su función es mas bien lograr que la piel se “queme” y tome color) y esto podría causar foto daño y foto envejecimiento (arrugas, manchas, lentigos solares, queratosis, lesiones pre malignas y cáncer de piel inclusive).

8. Use elementos que protejan su piel: sombrero de ala de 10 a 15 centímentros, anteojos con filtro solar, y manga larga.

9. No tener una exposición prolongada por horas sin moverse o al contrario haciendo deporte sin protegerse de manera continua, la exposición debe ser intermitente y buscar sombras para no entrar en deshidratación e insolación. Además evitar las horas de mayor impacto 10 a.m a 2 p.m.

10. Una vez expuesta la piel al sol, hay que re hidratar cuerpo con ingesta de líquido y la piel con cremas para este fin. Consumir frutas y verduras, ayuda a la piel en su proceso de hidratación y evitar las carnes rojas que retardan el proceso de rehidratación.

11. ¡Cuidado con los cítricos! Al existir exposición al sol y contacto con cítricos ( naranjas, limones) estos hacen reacciones de fitofotodermatitis ( reacción química entre cítricos y rayos UVA) y se observan y generan marcas en la piel, combinado con sudor puede crear una reacción aún más adversa. También deben vigilarse los productos cosméticos que contengan elementos cítricos en su composición y evitarlos.

12. Prevengamos con buenos productos para protección solar, hidratantes y productos que mantengan la piel humectada en los casos de mayor sensibilidad al frío o en las zonas en las que se perciban menores temperaturas.

Fuente: Dr. Juan José Rodríguez, dermatólogo. Torre Médica Momentum Pinares, piso 2 consultorio #1. Tel. 8730-7266 / Centro Médico Damarjo. Paraíso, Cartago 2574-9404 / Hospital Universal Cartago 4052-5700.