Mónica Morales.29 octubre

La repetición constante de malos hábitos de nutrición y actividad física se convierten en parte de nuestras vidas y esto puede ser muy complicado. Más aun, cuando se le agrega placer a esos hábitos poco saludables, como, por ejemplo, saber el buen sabor que tiene la pizza, los centros de placer del cerebro crearán el deseo de repetir ese estímulo.

Para ayudarnos, podemos echar mano de principios psicológicos que colaboran con el cambio de comportamiento, tales como el valor del apoyo social en el control del peso.

Los hábitos son patrones de comportamiento, por lo que al abordar un patrón se está trabajando para eliminar el hábito en sí mismo. Hay tres técnicas que nos podrán ayudar a erradicar los malos hábitos y finalmente controlar el aumento de peso:

1. Autocontrol

No se trata de precisión, sino de ser consciente de lo que se come y de cuánto ejercicio se hace. La investigación ha demostrado que el autocontrol está asociado con mejores resultados de tratamiento y los pacientes coinciden en que es una de las herramientas más útiles para controlar el peso.

2. Control de estímulos

Resulta más fácil mantener hábitos saludables si se identifica y se modifica señales asociadas con comer en exceso y con la inactividad. Controlar las señales asociadas con comer en exceso o con un estilo de vida sedentario puede ser útil para mantener el peso a largo plazo, ya que la exposición a estos factores desencadenantes puede hacer que el peso vuelva a aumentar.

3. Administración del estrés

El estrés es uno de los principales desencadenantes para comer en exceso. La respiración profunda, la relajación muscular y la meditación son técnicas comprobadas para reducir el estrés. El apoyo social ayuda a llevar una vida más saludable y feliz. Una comunidad alrededor que brinde apoyo, orientación y ánimo es fundamental para establecer buenos hábitos de alimentación y actividad física.

Varios estudios independientes muestran que los niveles más altos de apoyo social se asocian con un mayor éxito para lograr y mantener la pérdida de peso. Un hallazgo clave es que los grupos no necesitan estar orientados principalmente hacia el control del peso. El apoyo entre pares puede ayudar a las personas a ser más autosuficientes, desarrollar habilidades interpersonales o nuevas formas de manejar situaciones estresantes, lo que, a su vez, podría ayudar con los objetivos de control de peso como una consecuencia positiva secundaria.

También es importante tener en cuenta que el apoyo social actualmente puede darse de diversas formas. No solo puede ser el ejercitarse con un amigo o unirse a un programa de asistencia supervisada, sino también participar en correos electrónicos semanales con comentarios y lecciones personalizados, o incluso publicar regularmente en las redes sociales. Gran actividad en línea, votos positivos o me gusta recibidos por post y participación en discusiones que pueden proporcionar apoyo social se relacionan con una mayor pérdida de peso.

Fuente: David Heber, Ph.D. y Presidente del Instituto de Nutrición de Herbalife Nutrition.