Mónica Morales.18 enero, 2017
Ilustración de cerebro humano.
Ilustración de cerebro humano.

1. No desayunar es dañino. Cuando despertamos después de un ayuno, el cerebro requiere energía para realizar sus funciones. Si nos brincamos el desayuno, estaremos provocando daño estructural por falta de energía y sobrecarga de trabajo.

2. La hipertensión debilita las pequeñas arterias del cerebro, lo que puede desencadenar daño neuronal. Después de los 45 años de edad, la pérdida de memoria está asociada a la pérdida de neuronas por desequilibro en la presión arterial.

3. Comer mucho y muy graso, pues el exceso de comida genera una circulación lenta y poco oxigenada al cerebro. Además, un alto consumo de azúcar interrumpe la absorción de proteínas y nutrientes necesarios para la creación de nuevas neuronas. Si la dieta incluye altas porciones de grasa saturada y colesterol, el cerebro se inflama, la función nerviosa se altera y la memoria inmediata se reduce.

4. La falta de sueño por periodos prolongados de sueño acelera la pérdida de células en el cerebro. Además, dormir con la cabeza cubierta aumenta la concentración de dióxido de carbono y disminuye el oxígeno, causando efectos adversos a nuestro cerebro.

5. Fumar causa la disminución del tamaño cerebral, puede provocar la aparición del Alzheimer y origina de pérdida de memoria (esta última consecuencia se puede revertir al dejar el cigarrillo).