Mónica Morales.18 septiembre

Cerca del 25% de las parejas, tienen más de una causa de infertilidad. El aumento de casos de parejas con dificultad para tener un bebé, podría estar relacionado con el hecho de que más parejas deciden retrasar el inicio de la búsqueda de un bebé y cuando toman la decisión, la salud reproductiva podría no encontrarse en las condiciones idóneas.

Existen algunos aspectos que se deben tener en cuenta para cuidar la fertilidad: consultar al ginecólogo cuando se empiezan a tener relaciones sexuales, vacunarse contra la rubéola, vigilar el peso y reducir el consumo de alcohol, tabaco.

También comer sano, realizar actividad física, considerar el riesgo genético asociado al tener un embarazo tardío, reducir niveles de ansiedad y estrés.

El hombre también debe cuidarse ya que es un tema de pareja y si luego de un año no se consigue el embarazo hay que acudir con un especialista.

De acuerdo con la Sociedad Americana de Medicina Reproductiva, una pareja debería buscar ayudar profesional, si después de 1 año de relaciones sexuales sin protección no logran concebir; o si son mayores de 35 años y han intentado buscar el embarazo durante más de 6 meses.

¿Afecta la edad?

La edad es un factor determinante, aunque no el único, al momento de tomar la decisión de buscar concebir un bebé. Por ejemplo, a medida que las mujeres envejecen, la fertilidad disminuye naturalmente debido a los cambios normales relacionados con la edad que ocurren en los ovarios. En general, la fertilidad de una mujer comienza a caer a finales de los 20 o principios de los 30 y cae más rápidamente después de los 35 años de edad.

En el caso de los varones con la edad, la calidad de los espermatozoides disminuye y puede hacer que sea más difícil para una mujer quedar embarazada. También, los problemas emocionales disminuyen la posibilidad de conseguir un embarazo.

Posibles causas

Solo un tercio de los casos están relacionados con la mujer; otro tercio de los problemas de infertilidad están relacionados con el hombre y el tercio restante es una combinación de factores que podría involucrar a ambos miembros que conforman la pareja o a causas desconocidas.

Las causas más comunes de infertilidad masculina son la azoospermia (no se producen células espermáticas) y la oligospermia (se producen pocas células de esperma).

En el caso de las mujeres, la causa más común de infertilidad son los trastornos de la ovulación. Los problemas con la ovulación afectan aproximadamente al 25% de todas las situaciones de infertilidad. Otras causas de infertilidad femenina incluyen las trompas de Falopio obstruidas, que pueden ocurrir cuando una mujer ha tenido enfermedad inflamatoria pélvica o endometriosis; anomalías congénitas (defectos de nacimiento) que involucran la estructura del útero y fibromas uterinos que se asocian con abortos involuntarios repetidos; y el envejecimiento, ya que la capacidad de los ovarios para producir óvulos tiende a disminuir con la edad.

Alternativas

El recorrido de una pareja que busca un embarazo, en algunas ocasiones puede ser breve o en otros casos puede ser largo. Con paciencia y el tratamiento adecuado, se puede llegar a la meta.

Los tratamientos para la infertilidad involucran técnicas especiales. Entre las técnicas para reproducción asistida están:

Inducción de la ovulación: Este método incluye la administración de medicamentos con el fin de inducir a la ovulación.

Inseminación artificial: Este método consiste en la inyección de espermatozoides en el aparato reproductor de la mujer para facilitar la fertilización. También puede requerir, sí el especialista lo determina, el uso de medicamentos para la infertilidad.

Técnicas avanzadas de reproducción asistida (ART, por sus siglas en inglés): Estos tratamientos incluyen la extracción y reimplantación de óvulos de las pacientes para facilitar la fertilización.

Reproducción asistida

Entre las técnicas avanzadas se encuentran: fertilización in vitro (IVF, por sus siglas en inglés), la transferencia intratubárica de gametos (GIFT, por sus siglas en inglés), la transferencia intratubárica de cigoto (ZIFT, por sus siglas en inglés) y la inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI, por sus siglas en inglés).

Fertilización in vitro (IVF, por sus siglas en inglés): este tratamiento consiste en la recolección y la fertilización de óvulos en el laboratorio y la posterior colocación de los embriones en el útero.

Transferencia intratubárica de gametos (GIFT, por sus siglas en inglés): este tratamiento de la fertilidad es muy similar a la IVF, a excepción de que los óvulos recolectados no se fertilizan en el laboratorio. En este caso, los óvulos y los espermatozoides se colocan directamente en las trompas de Falopio, donde se espera que ocurra la fertilización.

Transferencia intratubárica de cigoto (ZIFT, por sus siglas en inglés): Es similar a la IVF y la GIFT. En este tratamiento, el óvulo se fecunda con el espermatozoide en el laboratorio formando un cigoto, que luego se coloca en las trompas de Falopio.

Inyección intracitoplasmática de espermatozoides (ICSI, por sus siglas en inglés): este mecanismo de creciente popularidad implica la inyección de un único espermatozoide directamente en un óvulo maduro. Luego, de manera similar a la IVF, el embrión se coloca en el útero.