.7 noviembre

En muchas ocasiones escuchamos hablar sobre la importancia de consumir Omega 3, sin embargo, desconocemos el motivo de esta recomendación, así como los alimentos que nos la proveen y los beneficios que recibimos de este ácido graso.

Debido a lo anterior, Valeria Collado, nutricionista de Alimentos Calvo y Clínica Nutrirte, nos brinda su asesoría y confirma que la ingesta de alimentos ricos en Omega 3 son necesarios para las funciones vitales de nuestro cuerpo, por esta razón se recomienda consumir una proporción de 3 o 4 gramos por día.

Según Collado, este componente se encuentra principalmente en pescados de agua fría, ya que aportan una mayor cantidad de grasa. Por esta condición, destaca el atún, ya que, aproximadamente se obtiene 1 gramo de este ácido graso en una lata de 120 gramos.

“El Omega 3 se encuentra en muy pocos productos; es por esto que una muy buena opción es incluir el atún como base de nuestra alimentación diaria y consumirlo al menos 3 veces por semana, ya que además aporta nutrientes y vitaminas. También, podemos obtener este ácido graso en pescados como el salmón, las sardinas y el arenque”, comentó Collado.

Entre los principales beneficios del Omega 3, está:

  • Es indispensable para la estructura y función de las membranas celulares del cerebro.
  • Colabora con la salud del sistema circulatorio, bajando los niveles de colesterol, triglicéridos y también la presión arterial.
  • Contribuyen con el bienestar de las articulaciones ya que promueven respuestas antiinflamatorias. De igual forma evita la inflamación por el ejercicio y mejora la recuperación muscular.
  • Previene la formación de coágulos en la sangre.
  • Disminuye la acumulación de grasas en el hígado por lo que ayuda a prevenir padecimientos como hígado graso.
  • Puede reducir el desarrollo de cáncer de colon, próstata y mama.
  • Reduce el riesgo de padecer demencia o Alzheimer.
  • Puede aminorar los síntomas de trastornos mentales como depresión, trastorno bipolar, esquizofrenia o conductas violentas.
  • Durante el embarazo colaboran con el desarrollo del cerebro y la retina del ojo del bebé.

La necesidad de encontrar el Omega 3 en los alimentos, es debido a que nuestro cuerpo no lo puede sintetizar.