Mónica Morales.31 mayo, 2016
Células madre pueden ayudar a pacientes con autismo
Células madre pueden ayudar a pacientes con autismo

Ederson Rojas Ugarte es un joven de 17 años que nació con la condición de autismo, trastorno caracterizado por impedimentos sociales, dificultades en la comunicación y patrones de conducta repetitivos. Al nacer, a sus padres William y Shirleny les dijeron que no había tratamiento para la condición de su hijo. La única alternativa que le dieron los médicos fue paciencia y fe. Sin embargo, la paciencia y fe les trajo una respuesta más efectiva: el tratamiento con células madre.

Desde hace dos años, Ederson ha recibido dos transplantes de estás células inteligentes, capaces de regenerar vasos sanguíneos, corregir y potenciar el sistema inmunológico, mejorar la irrigación cerebral y formar nuevas neuronas para reestablecer sipnasis o conexiones.

Estos transplantes se realizaron de células madre obtenidas de su propia médula ósea y de células madre provenientes de la grasa de sus padres; un procedimiento que actualmente se realiza en la Clínica MediCell, ubicada en San Ramón de Alajuela. Las células se extraen en un ambiente estéril, durante un tratamiento ambulatorio y mínimamente invasivo, con anestesia local. El mismo día se aplican de manera intravenosa en el paciente. Según relata su madre, en el caso de Ederson, en cuestión de semanas comenzaron a notar mejoras en el comportamiento.

"Ahora responde a órdenes, no hace berrinches, saluda, ha mejorado su capacidad de decir qué le gusta y qué no, escoge su propia ropa y lo que quiere comer, es mucho más afectivo y cariñoso", relata Shirleny.

Lo positivo es que en Costa Rica se está realizando ya desde hace varios años una terapia que ha generado resultados exitosos en niños y jóvenes con esta condición: la terapia celular con la cual después de tres a cinco trasplantes dependiendo de la edad y condiciones clínicas del paciente comienzan a verse notables mejorías.

El tratamiento con células madre para tratar el autismo y el asperger es más efectivo cuando se realiza en niños menores de cinco años. Incluso, según la médico especialista en células madre y pediatra, Dra. Milagros Sánchez, la condición puede revertirse por completo. Cuando los pacientes son mayores de cinco años y entre más adultos, es más compleja la recuperación, sin embargo se logran mejorías que aumentan la calidad de vida de la persona y su núcleo familiar.

Trastorno del autismo

Un estudio de International Journal of Developmental and Educational Psychology señala que entre 60 y 70 personas de cada 10.000 podrían estar afectadas por algún nivel de autismo. En cuanto a sexo, el último informe del Centro para el Control y Prevención de Enfermedades mantiene que la prevalencia de Trastornos del Espectro Autista señalan que es significativamente mayor en niños que en niñas, indicando que la proporción es de tres varones por cada mujer.

Tratamiento con células madre

Existen diversos tipos de células madre, las llamadas Hematopoyéticas se obtienen de la médula ósea y su función es regenerar vasos sanguíneos; mientras que las células madre mesenquimales se extraen de la grasa y tienen la capacidad de forman nuevas neuronas.

Asimismo, las células madre mesenquimales también tienen una función inmunomoduladoras, lo que significa que son capaces de corregir y potenciar el sistema inmunológico, una de las causas principales de la patología autista.

Se recomienda que un paciente se realice de tres a máximo cinco transfusiones; la cantidad depende de la condición de cada persona, por ello deben ser evaluados por los médicos especialistas.

Lo ideal es que el lapso entre una terapia y la siguiente sea entre 21 días y mes y medio, por lo que se recomiendan mensualmente, con la finalidad de que se regeneren de forma continua los tejidos lesionados.

Además, se debe complementar con una dieta especial sin trigo, lácteos, azúcares o alimentos procesados. Este cambio en la alimentación es fundamental para ayudar a mejorar la condición de la persona autista, explica la doctora Marjorie Mariana Gómez, de la clínica MediCell.

"En la práctica diaria hemos podido ver cómo los pacientes que anteriormente los padres nos manifestaban que se ponían más hiperactivos cuando consumían azúcares, gluten o cafeína, una vez finalizado el tratamiento con células madre, el consumo eventual de cualquiera de éstos productos se vuelve totalmente inofensivo para ellos, lo que hace que la dieta pueda ser menos estricta. Esto está relacionado con los cambios a nivel inmunológico con los cuales se beneficiará el paciente con este tipo de tratamiento, ya que también coincide con que los niños no vuelven a presentar cuadros infecciosos de ningún tipo", comentó la doctora.

De acuerdo con la especialista, una vez iniciado el tratamiento con células madre, los niños con trastorno autista mejoran significativamente y de forma progresiva su interacción con el medio que les rodea, son mucho más sociables, expresan sus emociones, logran fijar la mirada, atender y obedecer órdenes, controlar su hiperactividad, entre otras más.