Tania Ulloa.24 abril, 2018

Este padecimiento es una enfermedad neurodegenerativa, la cual hace que las personas pierdan de manera gradual neuronas y la conexión entre ellas, lo que provoca problemas en la memoria y la dificultad para realizar actividades cotidianas. A la vez se ven limitada la capacidad para entender el entorno que los rodea y el pensamiento.

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), más de 50 millones de personas en el mundo padecen de Alzheimer, la cual es una enfermedad que se presenta como un tipo de demencia y afecta en su mayoría de veces, a adultos mayores con edades superiores a los 65 años.

Signos de alerta

Los siguientes son síntomas que pueden delatar un padecimiento de Alzheimer:

  • Trastornos en la memoria.
  • Cambios de humor.
  • Desorientación.
  • Dificultad para realizar tareas que antes hacía sin problemas.
  • Dificultad para reconocer a las personas cercanas.
"Las familias que tienen un miembro diagnosticado con esta situación de salud, necesitan una guía especial para enfrentar esta condición de la mejor manera posible, así como brindarle el apoyo y los cuidados necesarios para garantizar una calidad de vida, tanto para la persona que sufre esta enfermedad, como para los cuidadores que asumen este rol." Mencionó la gerente de ventas y residentes de Verdeza, Alejandra Zamora.
¿Cuáles son los cuidados especializados que deben tener?

Quienes padecen de esta enfermedad desarrollan una dependencia de otras personas para alimentarse, bañarse, alimentarse, trasladarse de un lugar a otro, entre otras.

Por lo que especialmente los cuidados que se recomiendan especialmente son las terapias cognitivas, estas buscan que el deterioro asociado a los síndromes demenciales se desarrolle más lento, además, mejoran el desempeño de la persona en las actividades diarias como el baño, vestido, desplazamiento y promueven una mayor interacción social.

Por otro lado, las técnicas de movilización también ayudan a retardar la evolución de la demencia. Es importante resaltar que el personal a cargo de estos pacientes debe tener conocimientos acerca de la patología y técnicas relacionados con la prevención, alivio y tratamiento de los trastornos del movimiento.

Para ejecutar una técnica de movilización se debe estimular activamente al paciente, con el objetivo de mantener algunas capacidades mentales, mejorar el rendimiento funcional, prevenir dificultades de movilidad y desplazamiento.

Los masajes, la hidroterapia, el uso de bicicleta estacionaria, la relajación y la terapia física son otros métodos recomendados para mantener al paciente con Alzheimer, equilibrado emocional, física y cognitivamente estable.

Alimentación especial

Asimismo, deben llevar de la mano siempre una nutrición especial, el consumo de frutas, verduras, vitaminas C, A y E, omega 3 y alimentos ricos en fibra, nunca deben faltar en la dieta del paciente además recomienda fraccionar la alimentación en al menos cinco tiempos de comida al día, con cantidades pequeñas de alimentos variados y atractivos a la vista.

A su vez, sugiere que la comida sea servida en plantos hondos, usar cucharas largas en lugar de tenedores y eliminar la utilización de cuchillos.

“En el transcurso de la enfermedad, es normal que el paciente muestre tanto un interés desmesurado por los alimentos como una total indiferencia hacia los mismos. Ambas situaciones, pueden provocar modificaciones del peso no deseadas por lo que la vigilancia del estado nutricional es vital para detectar problemas en la alimentación y prevenir estados de desnutrición, que pueden provocar una peor evolución de la enfermedad”, destacó Rocío Calvo, gerente de Alimentos y Bebidas de Verdeza.

En caso de que el paciente no recuerde haber comido e insiste en hacerlo de nuevo, ofrezca alimentos con bajo contenido energético, por ejemplo, caldo vegetal, jugos de hortalizas, cremas de verduras, infusiones, yogurt descremado y sin azúcar, queso fresco o alguna pieza de fruta o verdura cruda.

Finalmente, es recomendable elaborar purés y cremas a partir de la comida familiar. Procure que no queden grumos o partes sin triturar, espinas o pequeños huesos que podrían producir ahogo en el paciente.