Mónica Morales.14 octubre

En el mundo, 1.950 millones de personas son miopes, cifra que equivale a un 30% de la población.

El director y cirujano oftalmólogo de la Clínica 20/20, Claudio Orlich, afirma que, “en el caso de los niños que heredan la miopía por genética de sus padres, alrededor de los 3 o 4 años de edad, ya es notorio el desajuste en su visión, sin embargo, la que aparece en edad escolar, en muchas ocasiones pasa desapercibida porque el niño no se queja”.

Aunque la genética es uno de los principales factores asociados, el estímulo acomodativo para ver de cerca muchas horas, pasar más tiempo al frente de una pantalla y menos en actividades al aire libre, según los expertos, ha incrementado las estadísticas.

La Universidad Estatal de Ohio, Estados Unidos, concluyó, tras analizar durante diez años a más de 1.200 niños, que pasar dos horas diarias en espacios abiertos, reduce el riesgo de desarrollar miopía en seis de cada diez menores y en dos de cada diez niños cuyos padres padecen miopía.

Mientras tanto, la Academia Americana de Oftalmología señala que la detección temprana y su respectivo tratamiento, pueden evitar la progresión de la pérdida de la vista, además advierte que la primera visita al oftalmólogo debería realizarse a los tres años de edad.

¿Cómo detectar la miopía a tiempo?
  • Cansancio visual en el niño durante actividades cotidianas.
  • El menor se frota constantemente los ojos.
  • Bajo rendimiento escolar.
  • Gesto con los ojos al momento de enfocar ciertos objetos.
  • Parpadeo más de lo habitual.
  • Dolor de cabeza.

Es importante que, si el padre de familia percibe cualquiera de estos síntomas en sus hijos, acuda de inmediato a un especialista.

“La detección temprana y el tratamiento oportuno de los problemas de la vista, pueden no solo prevenir enfermedades, sino evitar que aumente la pérdida de la visión”, señala Orlich.

En dado caso que el médico determine que el niño requiere utilizar lentes, es primordial hacerlo parte del proceso y permitirle escoger a su gusto. Eso sí, debe tomar en cuenta que los aros sean fuertes y estables, para que el menor realice todas las actividades sin inconvenientes.