Andrea González Mesén.22 diciembre, 2018

La Navidad múltiples significados, cada familia interpreta el nacimiento de niño Dios a su manera. Se convierte en tiempo de unión familiar, reconciliación y afecto. Es de las épocas más esperadas del año, sin embargo, para quienes han perdido un familiar puede que se convierta en una temporada difícil de procesar.

Al ya no estar con nosotros físicamente es casi imposible dejar de verlos en todo lo que nos rodea. Si les gustaban los tamales, los recordamos cada vez que nos comemos uno; así con cada detalle: el rompope, el árbol de Navidad, las lucecitas, los regalos y las reuniones en familia. Puede que lloremos cuando esos pensamientos se vengan a nuestra mente, pero hay que tener claro un detalle: el duelo no es olvido, es aprender a recordar sin dolor.

Kimberly Vargas, sicóloga experta en procesos de duelo, asegura que es necesario darle a la Navidad un significado positivo en lugar de temerle a la fecha. Claro que nunca será como antes, de ahí la importancia de construir una vivencias diferentes al incorporar actividades y rituales que nos permitan adaptarnos a esta celebración desde otro escenario.

Si bien en los últimos meses del año solemos evaluar lo vivido: risas, lágrimas, triunfos, fracasos, cambios, nacimientos y también pérdidas y muerte, y con ello reafirmamos la ausencia de esa persona querida, también se nos pone en el camino la posibilidad de un año nuevo con un abanico de posibilidades retos, metas y sueños; aunque no se puede tapar el sol con un dedo, en un duelo los proyectos se detienen y cuesta recibir con alegría estas fechas.

Navidad en época de duelo.
Navidad en época de duelo.

Con las reuniones, las canciones y el ambiente que se vive los sentimientos de angustia y tristeza florecen. Pero hay que aprender a vivir esta fecha y todas las demás importantes que están por venir.

Debemos aprender a integrarla y vivirla en plenitud, de lo contrario el año que vienen lo volveremos a pasar mal, y así año con año.

No se aisle. Viva en unión, recordando y disfrutando. “El amor no es solo para los que murieron”, afirma la experta.

“Recrear la navidad, asumirla, enfrentarla y vivirla es un paso importante para la elaboración del duelo”, reitera.

9 consejos para afrontar la navidad

1. No espere a que las fechas los sorprendan. Planifiquen sus reuniones y encuentros familiares (esto reduce la ansiedad de las fechas al permitirnos premeditar un ambiente controlado para recordar).

2. Escuche las solicitudes de todos los miembros y exponga las propias. Respete los duelos de los otros integrantes de la familia, todos los procesos son distintos. Sea paciente con las emociones. Es normal que viva una montaña rusa de emociones, bien un rato y otros no tanto. Elimine los debería de su mente, viva el momento sin culpas.

3. Simbolice a su ser querido. Pueden crear nuevos rituales familiares y simbolizar al ser querido fallecido a través de tantas formas: una vela encendida, un brindis, una bota, una fotografía o una bomba navideña con su nombre. Esto nos ayudará a entender que las cosas irremediablemente han cambiado y nos acercará esa persona que se fue. Disfruta en familia de los recuerdos, anécdotas, fotos que nos quedaron. Es el momento para dejar salir sus sentimientos, no los reprima.

4. Busque nuevas tradiciones. Puede que el festejo al que estaban acostumbrados resulte pesado para su estado emocional, por eso no está demás en conversar con los miembros de la familiar y modificar las tradiciones a aquellas que los llenen de paz y tranquilidad. No se sienta obligado a participar en algo que no está preparado para hacerlo.

5. No escape a esta fecha, no se medique, ni se refugié en el alcohol. Viva diciembre en amor y dolor, pero viva agradecido de haber coincidido con su ser querido.

“Por mucho o poco tiempo que pueda parecer, tenga la certeza que el tiempo compartido fue siempre el tiempo suficiente para permanecer... permanecer en todo, en usted, en los otros, en sus recuerdos, en sus lugares favoritos, en sus gustos o aficiones, ¿se dio cuenta que ahora, están en todas partes? Donde vaya, irán con usted”, dice la experta.

6. Busque espacios de relajación. Es posible que muchos amigos y familiares insistan en el tema de la decoración, la comida, los regalos… cuando lo único que su cuerpo y mente quiere es una respuesta a la ausencia. Puede que viva ansiedad, mal humor, falta de concentración o trastorno del sueño. Serene su mente, salga a caminar, vaya a una clase de yoga, tome energía para un año nuevo.

7. Si tiene hijos converse con ellos, sea claro. Evite cambios repentinos, respete sus emociones y explíqueles sus sentimientos y exprese también su dolor. Deje espacio para la diversión, las sorpresas y las alegrías.

8. Podrá parecer que el dolor es incompatible con la ilusión o el espíritu navideño (no se obligue a sentirse bien), sólo deje que lo que siente fluya, no se aísle, socialice, comparta con otros; ciertamente no será una navidad como las otras, pero tampoco debe vivirse en soledad, mantén la apertura en esta fecha para recibir cariño y afecto.

9. Aproveche la fecha para rendir tributo a la memoria de nuestro ser querido, este homenaje tiene un poder calmante que nos permite canalizar las emociones del duelo.