Mónica Morales.30 enero

El ser humano creó una de las peores enfermedades de la sociedad moderna: la obesidad. Ese suele ser el origen de otros padecimientos como la diabetes y los males cardiacos.

Según el doctor Enrique Morales-Villegas, mexicano especialista en diabetes, los cambios sociales y el estilo de vida de confort hace que comamos de más, nos ejercitemosmenos. Eso, por supuesto, trae grandes afectaciones a nuestra salud.

La diabetes tipo 2 –la más común de las diabetes– es una de ellas. Ocurre cuando el cuerpo no produce o no usa la insulina de manera adecuada, provocando un elevado contenido de glucosa (azúcar) en la sangre.

La buena noticia es que, con los avances médicos, ahora un diagnóstico de diabetes está muy lejos de ser una sentencia de muerte –como lo era hace 100 años–, y la condición de vida puede ser igual a la de una persona sana.

No solo se debe prestar atención a la diabetes sino también a su mayor problema asociado: las fallas cardiacas

La endocrinóloga costarricense Mary Vinocour Fornieri lo explica de la siguiente manera: “Cuando uno se hace diabético es como si le regalaran una alcancía, cada vez que el azúcar se eleva y no se logra controlar, es como echar monedas en ella. Esa alcancía se va llenando en diez años de mantener el azúcar alto. Quien se cuida, podría no llenar nunca la alcancía y llegar a una edad longeva con cero complicaciones”. Es decir, si un paciente diabético se controla bien, no tiene por qué ver las consecuencias de la enfermedad.

Sin embargo, no solo se debe prestar atención a la diabetes sino también a su mayor problema asociado: las fallas cardiacas, y es que estas dos enfermedades caminan de la mano, tanto así, que un 75% de los pacientes diabéticos mueren de eventos cardiovasculares.

Las enfermedades cardiovasculares son padecimientos que afectan a las arterias del corazón y del resto del organismo, principalmente el cerebro, los riñones y los miembros inferiores. Las más importantes son: el infarto de miocardio y el accidente cerebrovascular (trombosis, embolia y hemorragia cerebral).

Relación con el corazón

El azúcar alto es un factor de riesgo para que se ensucien las arterias (arteriosclerosis), además los pacientes diabéticos suelen tener condiciones como obesidad e hígado graso, lo que produce más triglicéridos y más colesterol malo, estos dos elementos son factores de riesgo para dañar la salud del corazón.

Una de las innovaciones son los medicamentos que permiten controlar la diabetes y a la vez, los riesgos cardiacos asociados

Además, el exceso de grasa hace que se necesite más insulina (es decir, que el páncreas trabaje más), y la insulina retiene sodio, lo que puede convertir a la persona en hipertenso antes de ser diabético, y la hipertensión es otro factor de riesgo para el corazón.

Una de las innovaciones son los medicamentos que permiten controlar la diabetes y a la vez, los riesgos cardiacos asociados. Estos fármacos se basan en la acción de las hormonas llamadas incretinas, las cuales ayudan a controlar la función del páncreas.

Un tipo de incretina llamado GLP-1 hace que el páncreas produzca más insulina después de las comidas y ayuda a mantener el nivel de glucosa en la sangre dentro del rango normal, pero además, da sensación de saciedad y hace que el contenido del estómago se vacíe más lentamente al intestino, lo cual es un factor para bajar de peso.

Como sabemos, al bajar de peso, se disminuye el colesterol malo y los triglicéridos, disminuyendo considerablemente el riesgo de accidentes cardiovasculares. Es decir, un medicamento dos en uno; pero lastimosamente aún solo se puede adquirir en los servicios de medicina privada.

Diabetes: factores de riesgo

50% de los diabéticos desconocen su enfermedad y, por lo tanto, no tienen los controles ni tratamientos necesarios. La diabetes es un padecimiento que no causa dolor y puede no presentar síntomas o ser demasiado generales (como sed, ganas de ir al baño muy seguido, aumento de apetito, pérdida de peso sin motivo o visión borrosa), por ello es fundamental analizar los factores de riesgos.

Una carga muy grande es la historia familiar, se debe conocer si tenemos parientes cercanos que han padecido de esta enfermedad. Otro factor a considerar es la existencia de sobrepeso, sobre todo si hay grasa en el área abdominal (la famosa pancita).

Desarrollar diabetes durante el embarazo (diabetes mellitus gestacional) aumenta el riesgo de padecer diabetes en los años siguientes.

Asimismo, solo ser latinos hace que seamos una población con más riesgo de esta enfermedad debido a que nuestros genes son más antiguos contra la hambruna, eso hace que sea más fácil engordar.

Por otra parte, a mayor edad, también hay más riesgo, sin embargo, ahora la gente se engorda tanto que se ven personas jóvenes e incluso niños, que desarrollan la enfermedad.

También son factores de riesgo: el sedentarismo, el fumado, la hipertensión, o si hay quistes en los ovarios y trastornos menstruales.

Cuidados básicos

Las personas diabéticas deben tomar los fármacos recetados y seguir los controles para tener los niveles de azúcar normales. Este debe ser un control constante porque las necesidades de medicamentos pueden variar en el tiempo.

Si bien, la medicina es una gran ayuda, el paciente debe poner de su parte. Es fundamental evitar el tabaco, hacer ejercicio regularmente (al menos 150 minutos a la semana) y tener una dieta saludable, eso significa que se debe reducir o eliminar el azúcar refinada, quitar grasas, evitar la comida chatarra e incluir frutas y vegetales... de hecho, es algo que deberíamos hacer todos, aunque no seamos diabéticos.

Además, todas las personas mayores de 45 deben tener un control de: triglicéridos, colesterol, peso y azúcar en ayunas. Sin embargo, si existen factores de riesgos (hipertensión, sedentarios, historial familiar, obesidad), no se debe esperar hasta los 45 años, sino acudir al control médico cuanto antes.