GDA .3 junio, 2020

Aunque es una de las medidas más efectivas para evitar el covid-19, el confinamiento en el hogar puede favorecer el riesgo de caídas y fracturas en la población mayo. Esto, debido a que el encierro supone una serie de factores que pueden jugar en contra de una buena salud ósea y muscular.

“El aislamiento social implica que las personas estén en un mayor grado de inactividad física, lo que favorece la descalcificación ósea, huesos más frágiles y una disminución de la masa muscular. Se produce lo que podríamos llamar ‘una tormenta perfecta’ para que ocurran caídas y potenciales fracturas”, enfatiza el endocrinólogo chileno Héctor Gajardo.

Gajardo precisa que este riesgo es mayor en personas con osteoporosis. Pero, en rigor, ningún adulto mayor está a salvo. Según la Organización Mundial de la Salud, un tercio (35%) de las personas de 60 a 70 años tiene riesgo de sufrir una caída en algún momento de su vida. Esta prevalencia supera el 50% pasado los 80 años.

El confinamiento también ha limitado la exposición a la luz solar, que ayuda a sintetizar vitamina D, útil para la salud ósea y muscular

“Uno piensa que porque estamos enfocados en el covid-19 el resto de las enfermedades no existen, pero los pacientes se siguen fracturando”, comentó el doctor español Carlos Gómez, durante una conferencia virtual realizada a fines de mayo en Europa. “Se espera un rebrote de fracturas tras el confinamiento, por aumento de caídas secundarias a la atrofia muscular y la inestabilidad”, agrega.

Caminatas

“Hacer breves caminatas al aire libre, con todas las medidas adecuadas de prevención -uso de mascarilla, distancia física, evitar aglomeraciones- sería muy conveniente”, opina el doctor Gajardo. “Aunque se puede hacer caminatas en la casa, lo ideal es que sea en trayectos de mayor duración, para que la actividad muscular sea mantenida”, precisa.

Cuarentena activa

Aunque el doctor Salech concuerda en que caminar es un muy buen entrenamiento, estima que por ahora “la medida más efectiva para prevenir el covid-19 es el confinamiento, sobre todo en adultos mayores”. Por eso, agrega, diferentes grupos y asociaciones han creado campañas para hacer que este aislamiento sea lo más activo posible. Por ejemplo, la unidad que dirige subió a YouTube una serie de microcápsulas con ejercicios sencillos para personas mayores bajo el nombre “En cuarentena, yo me muevo en casa”.

Junto con ejercicios de equilibrio, “la idea es entrenar sobre todo ciertos grupos musculares del tren inferior que son relevantes para prevenir caídas”, explica. Por ejemplo, movimientos que fortalezcan los cuádriceps (músculos anteriores del muslo y que permiten mover y dar firmeza a la rodilla), isquiotibiales (grupo muscular que va desde la parte posterior de la pelvis hasta el muslo, ayuda a dar altura a los pasos) y glúteos (da estabilidad a la cadera).

Un ejercicio sencillo es sentarse en una silla y ponerse de pie -apoyándose con las manos en una mesa o los costados de la silla si es necesario-, y repetir ese movimiento unas diez veces, sugiere Gajardo.

El doctor Salech puntualiza que también es importante para prevenir caídas mantener los espacios de la casa bien iluminados y sin obstáculos.

Menos luz

El confinamiento también ha limitado la exposición a la luz solar, que ayuda a sintetizar vitamina D, útil para la salud ósea y muscular. Además, sobre todo en el caso de personas con osteoporosis, las restricciones para salir pueden afectar el acceso y adherencia a los tratamientos. “Al menos un tercio de los pacientes requiere medicamentos de uso endovenoso o subcutáneo que deben ser colocados por personal de salud”, dice el doctor Gajardo.