El Mercurio/GDA/Chile.14 enero

Comprometerse a permanecer en absoluta sobriedad durante todo un mes. Esa es la invitación que desde hace algunos años realiza la organización británica Alcohol Concern con el fin de desincentivar el consumo de alcohol en la población. “Dry January” (enero seco, en inglés) es el nombre con que se conoce a esta campaña con la que muchos ingleses dan inicio a cada nuevo año.

Con el fin de conocer las repercusiones de esta medida, investigadores de la U. de Sussex decidieron seguir durante seis meses a 800 personas que tomaron parte de este reto en enero de 2018. Y los resultados ameritan un brindis, sin alcohol, por supuesto: siete de cada diez participantes (71%) vieron mejoras en el sueño, poco más de la mitad (57%) notó una mejor concentración; en un porcentaje similar (54%) mejoró la calidad de la piel y tres de cada cinco (58%) perdieron peso.

Como si fuera poco, la investigación mostró que se redujo el consumo promedio de alcohol durante el resto del año -de 4,3 días a la semana a 3,3-, lo que trajo como consecuencia que el 88% de los participantes ahorró dinero. De hecho, el 80% dijo sentir más control de su consumo (por ejemplo, se emborrachaban con menos frecuencia) y el 71% reconoció ya no necesitar un trago para divertirse.

“El simple hecho de tomarse un mes libre de alcohol ayuda a las personas a beber menos a largo plazo”, cuenta a el doctor Richard de Visser, autor de la investigación.

“Curiosamente, estos cambios en el consumo de alcohol también se observaron, aunque en menor medida, en los participantes que no lograron mantener la abstinencia durante todo un mes. Esto demuestra que hay beneficios reales con solo intentar completar este desafío”, precisa, al tiempo que invita a todos quienes consumen alcohol a sumarse a esta iniciativa.