Por: Mónica Morales.  3 mayo

La incontinencia es un mal que nos asusta a todas. Pero, contrario a la creencia, es muy común y se puede tratar de diferentes maneras. La uroginecóloga Linda Liu Lin nos aclaró las dudas más comunes sobre esta condición.

¿Cuáles son las causas de la incontinencia urinaria?

No hay una causa única, más bien resulta de la suma de una serie de factores de riesgo, se dice que la causa es multifactorial. Los dos principales factores de riesgo son: la edad y los partos. Otros factores importantes son: la obesidad, el fumado, las cirugías pélvicas, enfermedades crónicas respiratorias, menopausia, esfuerzos físicos crónicos, entre otros.

¿Es cierto que es más probable padecer de incontinencia conforme aumente la edad?

Suele ser una enfermedad que se aumenta conforme se envejece. Los malos hábitos cobran la factura al final y por eso debe de cuidarse desde etapas más tempranas.

La incontinencia es más frecuente conforme envejecemos, pero no significa que es normal del envejecimiento. La expectativa es llegar a la vejez sin estos problemas y con una buena calidad de vida.

¿Hay diferentes tipos de incontinencia?

Las pacientes se pueden dividir en dos grandes grupos. Las que tienen incontinencia urinaria de esfuerzo, que significa que presentan pérdidas de orina al realizar un esfuerzo como saltar, reír, estornudar, toser, brincar y correr.

El otro grupo sufre de incontinencia urinaria de urgencia, es la paciente que va muy frecuente al baño, tiene deseos de orinar que le cuesta contener y se despierta varias veces durante la noche para orinar.

¿Hay algún tratamiento para controlarlo? ¿Se puede quitar o no?

Dependiendo del tipo de incontinencia se pueden utilizar ejercicios del piso pélvico, fisioterapia, medicamentos, láseres o cirugías. La mayoría de pacientes son compensables o curables.

¿Cuáles son algunos ejercicios que se pueden realizar para mejorar la incontinencia urinaria?

A los ejercicios habituales se les llama ejercicios del piso pélvico o ejercicios de Kegel. Consisten en apretar los músculos del piso pélvico (comúnmente llamados músculos de la vagina). Al contraerse ayudan a contener los problemas de incontinencia urinaria, fecal y prolapso de órganos pélvicos. Deben de realizarse en forma diaria, y no hacerlo mientras se orina. Se recomienda hacerlos estando acostada en una superficie dura y plana.

Existe otra serie de ejercicios que podrían ayudar, como yoga, pilates o ejercicios hipopresivos. Los fisioterapeutas también pueden ayudar en esta área.

Referencias: Uroginecóloga Linda Liu Lin (Tel.: 2246-3094).