Mónica Morales.13 enero

Durante el verano, llega la época de vacaciones y las responsabilidades o deberes se detienen mientras se disfruta el tiempo de descanso y relajación, pero algo que no se puede detener es el cuidado de la piel. El sol siempre sale y no perdona a quien no toma precauciones.

“Las personas cada vez son más conscientes del cuidado de la piel, sobre todo del uso del filtro solar, pero para cuidar la piel integralmente no basta con utilizar filtro solar, se debe adquirir una rutina diaria y sobre todo en verano se debe ser más intencional en cumplir y hasta mejorar la rutina para evitar daños” comenta Allan Sunikansky, Presidente de la Asociación Costarricense de Dermatología.

Generalmente las personas al establecer una rutina utilizan información falsa o que son parte de un mito, es por eso que ASODERMA aclara los mitos y verdades del cuidado de la piel en verano.

Mitos

Remedios caseros: sobre todo en verano resaltan más esas manchas o pigmentaciones diferentes en la piel que no se desean mostrar y se prefieren eliminar con algún ingrediente que se tenga a la mano en casa. Uno de los grandes mitos es que el vinagre, la leche o el bicarbonato pueden aclarar la piel, esto es falso ya que su uso puede ocasionar irritación o hasta nuevas manchas en la piel.

“Cada mancha es distinta y se debe tratar de manera particular, lo ideal es que valore con un médico experto en dermatología y además evite el sol para no alterar más esa mancha o generar nuevas” indica el doctor Sunikansky.

Exponerse al sol a cualquier hora si se usa filtro solar: el filtro solar debe estar en toda rutina diaria de cuidado de la piel, pero aun usándolo, no es recomendable tomar el sol entre las 10:00 a.m. y 4:00 p.m. porque la piel igual recibe daños que pueden provocar envejecimiento prematuro, resequedad, manchas u ocasionar daños más complejos como el cáncer de piel. La recomendación de los expertos es evitar las horas peligrosas y cubrir el rostro con sombreros y la piel con ropa; de preferencia alguna prenda con factor de protección solar incluido. Además, es importante recordar que existen distintos tipos de filtros solares para los tipos de pieles: sensibles, grasosas, secas o incluso para la piel de los bebés.

Bloqueadores caseros: la única crema, spray o gel capaz de proteger contra los efectos nocivos del sol son los filtros solares. Es altamente peligroso aplicar cremas que no cumplan con los requerimientos de los sistemas de salud. Otro tema importante con los filtros solares, es que tienen fecha de caducidad y no es bueno reutilizar año a año los filtros sin comprobar su vigencia.

La piscina o el mar mantiene la piel hidratada: al estar expuestos al sol y el calor la piel comienza a sudar y pierde toxinas, minerales y agua, por lo tanto, es recomendable mantenerse hidratado consumiendo agua para devolver la piel a su estado natural. Igualmente, siempre remover la sal o agua clorada de la piel con una ducha e hidratar la piel con una crema adecuada para su tipo de piel.

El clima caliente ayuda a “secar” el acné: este mito es totalmente falso; el calor provoca que la piel produzca más sebo y la combinación con sal y arena puede generar irritación. Si se padece de acné es recomendable no exponerse al sol para no empeorar la afección y generar manchas.

Foto: cortesía de tiendas Ekono
Foto: cortesía de tiendas Ekono
Verdades

Protector labial: un punto importante que no se toma en cuenta en la rutina diaria de cuidado de la piel, es el uso del protector labial con filtro solar. Los labios también se ven altamente expuestos durante el verano y requerirán de humectación y protección.

Rasurarse o depilarse: cualquiera que sea el método para remover el vello no deseado, es importante realizarlo días antes de exponerse al sol, bañarse en el mar o en la piscina. Al remover el vello los poros se irritan y es necesario esperar para que, al entrar al mar o la piscina, los contaminantes no afecten la piel.

Exfoliar la piel: en verano creemos que el mar y la arena son exfoliantes naturales que mejoran la apariencia de la piel, pero, al contrario, en verano debemos ser más intencionales al exfoliarla y limpiarla de las impurezas que producen el sudor y el ambiente.

Perfume al sol: utilizar perfume o colonia y exponerse al sol no es recomendable, puede irritar la piel, especialmente si tienen contenido alcohólico porque puede crear manchas.

Sunikansky concluye que lo primero para establecer una rutina es informarse con un profesional en dermatología ya que cada piel es diferente y necesita recomendaciones personalizadas y adaptadas al tipo, tono de piel y características de cada persona. Luego se debe ser constante en la rutina adaptándola según circunstancias como el verano, invierno, si se está entrando a la adolescencia o se está embaraza, entre otros. Lo fundamental es siempre mantener una rutina que proteja, cuide y mantenga la piel saludable.