El Mercurio/GDA/Chile.2 enero

La depresión posparto en hombre existe y ahora un estudio de la Universidad de Cambridge arroja luces sobre el impacto de esta situación principalmente en sus hijas.

“En los últimos 10 años se realizaron varios estudios que demuestran que los padres también pueden experimentar depresión en el período posnatal”, dice Paul Ramchandani, profesor de la Universidad de Cambridge y líder del nuevo trabajo. Sin embargo, las implicaciones de esto son menos investigadas en comparación con el caso femenino.

Después de evaluar a 3176 familias inglesas, Ramchandani y su equipo encontraron que uno de cada 20 hombres había sufrido depresión posnatal. Además, las niñas cuyos padres experimentaron depresión después de su nacimiento tenían mayor probabilidad de padecer la enfermedad en la adolescencia. En cambio, los hijos varones no arrojaron riesgos.

Los científicos siguieron a los jóvenes desde su nacimiento hasta que cumplieron 18 años y los resultados de ese estudio se publicaron en la revista médica JAMA Psychiatry.

Ambiente familiar
La causa por género aún no están claras. Se dice que esa depresión afecta a los varones a corto plazo y a las niñas a largo plazo.
La causa por género aún no están claras. Se dice que esa depresión afecta a los varones a corto plazo y a las niñas a largo plazo.

El estudio concluye que las razones de la “transmisión del trastorno” en las niñas podrían explicarse hasta en un 21% por la depresión materna. Esto significa que el padre arrastra la enfermedad que ya afecta a la madre, lo que alteraría la vida familiar y produciría estrés al resto de los miembros. Además, podría distorsionarse negativamente la forma de interactuar con los hijos.

El porqué las niñas tienen mayor riesgo que los varones es algo que los investigadores no tienen claro. Sin embargo, sugieren que podría estar relacionado con aspectos de la relación padre-hija a medida que ellas crecen.

“Nos sorprendió que los niños parecieran no verse afectados, porque trabajos anteriores indican que en los primeros años de vida son ellos los más perjudicados. Sin embargo, se han encontrado hallazgos sobre el desarrollo de las mujeres en ausencia de un padre donde las adolescentes también parecen verse más afectadas que los varones", dice Ramchandani.

Según Enrique Jadresic, especialista en psiquiatría perinatal de la Universidad de Chile, se sabe que “las mujeres tienen más posibilidades de deprimirse después de la pubertad, entonces tal vez aquí lo que hay es un tema de género”. Por otro lado, añade, “lo interesante es que, al parecer, la depresión posparto afecta a los hijos en el corto plazo y a las hijas a largo plazo”.

Sobre las razones, el profesor Ramchandani dice que “es posible que ellas sean más vulnerables en la adolescencia, en términos de la relación con sus padres, pero se necesitan más estudios para probarlo”.

Con eso concuerda Juan Pablo Undurraga, psiquiatra de la Clínica Alemana. “El efecto puede aparecer en cualquier etapa, pero la adolescencia es un período especialmente crítico y de mucha vulnerabilidad. Un gran porcentaje de las patologías psiquiátricas aparecen durante ese tiempo”, dice.

“Los primeros años sientan la base para el desarrollo socioemocional, por lo tanto, alteraciones en etapas iniciales pueden aumentar el riesgo de padecer trastornos en el futuro”, agrega el especialista.

Los hallazgos son importantes porque encienden una alerta a los servicios de salud perinatales, donde tradicionalmente se ha considerado la depresión posnatal como un problema casi exclusivo de la mujer, indicaron los autores del estudio.

Para realizarlo, midieron el nivel de depresión de los padres con la Escala de Edimburgo, 18,5% de 70 padres chilenos que fueron estudiados por la Universidad Alberto Hurtado en 2016 sufría depresión posparto, lo que supera la tasa global de 10%.

Impacto materno

Pese a la gran cantidad de estudios sobre depresión posnatal materna, no hay consenso sobre diferencias de género en los efectos de esta sobre los hijos, indican los especialistas. Sobre lo que sí hay evidencia, concuerdan, es que existe un impacto a nivel emocional, cognitivo y conductual, lo que puede traducirse en retraso del desarrollo psicomotor y mayor probabilidad de sufrir enfermedades mentales.