Mónica Morales.21 noviembre, 2018

El cáncer de pulmón es el más común y letal en el mundo. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cerca de 1.8 millones de personas se detectan con este padecimiento por año, a nivel global, y fallecen alrededor de 1.5 millones.

De acuerdo con estas cifras mundiales, 4.000 personas fallecen diariamente y en promedio, tres personas pierden la vida por minuto, a causa de este tumor. Nuestro país, no está lejos de esta realidad, según las proyecciones que realiza la OMS, 511 costarricenses serán diagnosticados con cáncer de pulmón en el año 2020.

El 36% de los casos de este tipo de tumor no están ligados al fumado.

Esta enfermedad, tiene un alto impacto humano, social y económico. Sin embargo, a pesar de ser muy común, suele recibir menos atención que otros tipos de cáncer, según los hallazgos de un estudio que realizó recientemente, la Unidad de Inteligencia de The Economist.

La investigación denominada “Cáncer de Pulmón en América Latina: es hora de dejar de mirar hacia otro lado”, se llevó a cabo en Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, México, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay. Este estudio indicó que, esta enfermedad produce más de 60 mil muertes cada año en dichos países, con un costo anual superior a los 1.600 millones de dólares.

De acuerdo con los resultados de este reporte, pese al impacto del cáncer de pulmón, los desafíos en materia de acceso a la atención médica continúan siendo una materia pendiente.

Estigma

Según comentó la doctora Marianne Chacón, gerente médico de Inmuno-Oncología de Roche Centroamérica y Caribe (CAC), una de las razones principales por las que el cáncer de pulmón no recibe igual consideración que otros tipos de cáncer, es el estigma. “Lamentablemente, como el tabaco se relaciona con gran número de casos de cáncer de pulmón, se responsabiliza al paciente de su enfermedad, sin embargo, el 36% de los casos de este tipo de cáncer no están ligados al fumado”, señaló la doctora Chacón.

La contaminación del aire, la emisión de gas radón doméstico y la presencia de arsénico en el agua, son factores de riesgo de esta enfermedad. También lo son la radiación, posibles riesgos laborales y otras enfermedades pulmonares.

Síntomas

Las primeras señales de la enfermedad no son específicas y pueden confundirse con otras enfermedades. Sin embargo, hay que estar pendientes de lo siguiente sintomatología:

  • Tos persistente.
  • Falta de aliento.
  • Dolor al respirar y toser.
  • Pérdida de apetito y peso.
  • Tos con flema (esputo) y señales de sangre.