Mónica Morales.20 agosto, 2019

No existe un único secreto para la eterna juventud, sino varios. Hay hábitos que tienen la capacidad de hacernos sentir jóvenes, felices y con energía, a pesar del paso de los años. Acá le contamos cuáles son estas prácticas que usted debe adoptar en su vida para que llegue a los 100 sientiéndose como de 15.

1. Descanse: esta es la base para sentirse bien. Cuando el descanso no es suficiente, el cuerpo y la mente se resienten. Respete su ciclo de sueño, establezca una rutina para acostarse a la misma hora y, en la medida de lo posible, levantarse ocho horas después.

Para lograr un descanso óptimo, evite el uso de dispositivos al menos dos horas antes de acostarse. De esta manera propiciará que el cerebro se prepare para descansar.

2. Ejercítese: algunos de los beneficios físicos de practicar deporte son controlar el peso corporal, mantener los músculos y huesos saludables, reducir el riesgo de padecer presión alta, enfermedades cardíacas o diabetes, entre otros.

Además, al ejercitarse su cerebro libera endorfinas, hormonas que se encargan de estimular las áreas cerebrales que producen placer, felicidad y, en general, sentimientos de bienestar. Recuerde que sentirse bien físicamente es fundamental para ver la vida de manera positiva.

3. Hidrátese: el cuerpo humano está formado principalmente de agua. El consumo óptimo de este preciado líquido le ayudará a regular la temperatura corporal, transportar adecuadamente los nutrientes a través de su torrente sanguíneo y prevenir el estreñimiento. En promedio, un adulto debe consumir entre 8 y 10 vasos de agua al día. Si tiene dificultades para hacerlo, programe alarmas en su celular que le recuerden de beber agua durante el día. Además, si el problema es que le desagrada el sabor, intente agregarle pequeños trozos de fruta para darle un toque diferente.

4. Mejore su digestión: digerir adecuadamente lo que come le ayudará a sentirse bien, absorber mejor todos los nutrientes y beneficiarse de las propiedades de los alimentos.

Mantener buenos hábitos alimenticios incide directamente sobre la digestión. Por eso, la recomendación es alimentarse de forma variada, al consumir de todos los grupos de alimentos, y equilibrada, respetando las porciones adecuadas. Recuerde: usted no solo es lo que come, sino lo que su cuerpo puede absorber y digerir.

5. Consuma frutas y verduras: ambos grupos de alimentos aportan antioxidantes, como la vitamina C, E y carotenoides, que contribuyen a la protección de las células. Además, son ricos en fibra, por lo que ayudan a regular el tránsito intestinal y a evitar el estreñimiento. Tanto las frutas como las verduras proporcionan nutrientes que participan activamente a la renovación de la piel, como los precursores de la vitamina A o las vitaminas del grupo B, en especial la biotina.

6. Reduzca el estrés: un nivel alto de estrés afecta la salud física, emocional y mental. Para disminuirlo no se extralimite en sus horas diarias de trabajo, practique ejercicio físico regularmente y tome unos minutos para relajarse y estirar su cuerpo todos los días.

7. Dedique tiempo a la recreación: sacar tiempo para leer, aprender a tocar un instrumento musical, cursar un taller de cocina o realizar actividades al aire libre le ayudarán a salir de la rutina y bajar los niveles de ansiedad. Incluir estos espacios en su agenda semanal le permitirá generar un balance entre sus ocupaciones y la recreación.

8. ¡Sonría!: según estudios científicos, sonreír con frecuencia nos hace objetivamente más felices y activa regiones cerebrales relacionadas con los afectos positivos y las recompensas, como el lóbulo temporal del hemisferio izquierdo.

Además, una sonrisa sincera tiene la capacidad de bajar nuestro ritmo cardíaco, así que es una buena medicina complementaria para afecciones como, por ejemplo, la hipertensión.