Mónica Morales.8 enero

La piel es el órgano más grande del cuerpo y nos brinda una protección diaria contra diferentes factores externos. Este órgano es muy variable: por ejemplo, en las palmas de las manos y en las plantas de los pies la piel es más gruesa y en otras áreas se encuentra cubierta por vellosidades o cabello, lo cual permite regular la temperatura del cuerpo, no perder agua y evitar el ingreso de bacterias.

Debido a lo anterior, todas las personas debemos estar muy atentas a la piel, a través de la observación constante, puesto esto permite identificar cualquier cambio, ya que puede tratarse de alguna enfermedad cuyo tratamiento debe ser diagnosticado por un especialista en dermatología.

“El costarricense considera que un problema en la piel es algo poco serio, pero, por el contrario, si no se toman las medidas necesarias, las consecuencias del descuido pueden ser irreversibles, ya que ciertas lesiones causan mucho dolor, incapacidad, problemas con el entorno, ansiedad, depresión y hasta la muerte”, alertó el doctor Eduardo Arias, presidente de la Asociación Costarricense de Dermatología.

Según el médico, es fundamental estar educado sobre los problemas que pueden atacar la piel para ir a una consulta médica oportuna y recibir un tratamiento adecuado para cada padecimiento, logrando prevenir complicaciones.

Entre los padecimientos comunes se encuentran:

Manchas en la piel

Diferentes enfermedades o factores cotidianos pueden provocar manchas en el cuerpo, por ejemplo:

  • La pitiriasis versicolor: Hongo que vive en la capa córnea de la piel, popularmente llamado “hijos de sol”. Causa picazón y aparece como parches secos y escamosos que en algunas ocasiones toman diferentes coloraciones blancas, cafés o rojas.
  • El vitiligo: Es la pérdida de los melanocitos (células del color) que se destruyen por diferentes razones y puede iniciar a cualquier edad.
  • Melasma: Manchas de color pardo que aparecen por cambios hormonales después del embarazo, la menopausia o la ingesta de anticonceptivos.
  • Léntigos: Son conocidas como las manchas de la edad producto de la exposición solar. Se presentan más comúnmente a partir de los 50 años en la cara, hombros, pecho y cara, las áreas más expuestas al sol.
Acné

Popularmente se cree que el acné es la enfermedad de los adolescentes o de los jóvenes que pasan de la niñez a la pubertad. Años atrás se demostró que algunos alimentos pueden empeorar el acné, entre ellos el chocolate, los derivados de la leche, las carnes rojas en exceso y los derivados de la soya.

Aún están en proceso de investigación otros alimentos, pero siempre los especialistas en dermatología recomiendan reducir el consumo de frituras. Ciertamente, los adolescentes presentan una manifestación mayor de lesiones en su rostro, hombros y espalda, por los cambios hormonales de su cuerpo, pero también se presenta en niños de días, infantes, mujeres embarazadas o personas mayores a los 40 años, lo cual muestra que esta es una enfermedad que puede afectar en distintas edades.

Foto: Shutterstock.com
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Cuando se habla de acné se pueden encontrar diferentes clases: desde el más leve (con numerosas espinillas) hasta el acné conglobata que requiere especial cuidado con las lesiones, las cuales son dolorosas, grandes y deformantes.

Las causas del acné son variadas:

  • Factores hormonales
  • Alta producción de sebo
  • Engrosamiento de la capa externa de la piel, que no permite que el folículo piloso libere el sebo
  • Factores genético-hereditarios
Psoriasis

La psoriasis es una enfermedad inflamatoria que afecta entre un 2% y 3% de la población mundial. Ocasiona que las células de la piel tengan un ciclo de reproducción acelerado, lo cual clínicamente se observa como lesiones de piel seca, descamativa y enrojecida.

Puede deberse a predisposición genética o ser estimulada por infecciones, algunos fármacos, el alcohol, clima o estrés.

Es de suma importancia conocer cuáles son los factores ambientales desencadenantes de la enfermedad para determinar el tratamiento adecuado para cada paciente y así mejorar su calidad de vida.

Foto: Shutterstock.com
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Tomar el sol en horas aptas, bañarse en el mar, hidratarse correctamente, lubricar la piel con cremas hidratantes especiales, tener un plan nutricional adecuado y pasatiempos para eliminar el estrés son algunas sugerencias para personas con psoriasis. Sin embargo, dentro de este padecimiento hay subdiagnósticos y, dependiendo de esto, así variará el tratamiento.

“Algunos tratamientos que les sugerimos a los pacientes son tópicos, como los humectantes que tengan urea. Esto alivia los síntomas y regenera los tejidos de la zona afectada; pero este tratamiento solo se puede aplicar en pacientes que tengan menos del 25% de la zona corporal afectada. Existen otros tratamientos como la fototerapia, medicamentos orales, consumo de vitaminas B12, vitamina D, entre otros. Es importante recalcar que el tratamiento es único y exclusivo para cada paciente y que la automedicación puede generar efectos contraproducentes.”, explicó el Dr. Arias.

Fuente: Dr. Eduardo Arias, presidente de la Asociación Costarricense de Dermatología.