Redacción PERFIL.24 octubre

María tenía unos puntitos blancos en algunas de sus uñas de las manos y pies. Juan empezó a ver una especie de caspa en su cuero cabelludo, casi imperceptible para los demás. Ana tenía algo que le parecía un salpullido en sus axilas, a veces le molestaban con el sudor. Ninguno de ellos pensó que su diagnóstico sería psoriasis, una enfermedad del sistema inmunológico que habitualmente se manifiesta como parches de piel roja y escamosa, pero en algunos casos, se presenta como lesiones en las uñas, el cuero cabelludo, las palmas y las plantas de los pies.

En los pacientes con psoriasis, el sistema inmune ataca erróneamente las células de la piel sana, haciendo que el proceso de renovación celular ocurra en unos pocos días, cuando normalmente este proceso dura entre 28 y 30 días. Esto hace que las células muertas, en lugar de caer, se acumulen en la superficie y formen lesiones psoriásicas.

Los pacientes con psoriasis podrían tener manifestaciones clínicas que hacen difícil su diagnóstico y, en consecuencia, su adecuado manejo terapéutico. De manera menos frecuente, la psoriasis puede ocurrir en las uñas (23-27% de los pacientes con psoriasis), las palmas de las manos y las plantas de los pies (12-16%) o los pliegues (21-30%). La aparición de psoriasis en el cuero cabelludo es mucho más común, ocurre en el 45-56% de los casos, siendo una de las primeras áreas afectadas por la enfermedad.

La psoriasis ungueal se manifiesta como manchas en las uñas, a veces de color amarillo-anaranjado. En otros casos, podrían perder su color transparente natural para tornarse más blanquecinas o volverse más gruesas. En estos casos, el diagnóstico se dificulta porque los pacientes suelen confundirlo con las uñas afectadas por hongos. Las uñas de las manos son las que se ven comprometidas con mayor frecuencia y suele haber afección en ambas manos o pies a la vez.

Las manifestaciones en las palmas de las manos y plantas de los pies responden a lo que se conoce como psoriasis palmoplantar. En general, estos pacientes suelen experimentar sensación de ardor, dolor y algún nivel de limitación para realizar tareas que involucren sus manos o incluso caminar.

La psoriasis invertida afecta principalmente los pliegues axilares, inguinales, submamarios (debajo de los senos) y genitales. Es de resaltar que esta afectación no genera descamación de la piel sino que presenta placas rojizas bien definidas.

Consecuencias sicológicas

Según la Dra. Yendry Rojas, Gerente Médica de Novartis, la psoriasis es una enfermedad que afecta la vida de más de 125 millones de personas alrededor del mundo; y puede tener un impacto psicológico muy fuerte para el paciente. “La psoriasis se puede manifestar en cualquier parte del cuerpo, siendo los codos, el cuero cabelludo y las rodillas algunos de los sitios en los que se manifiesta con mayor frecuencia y de manera más visible.

Sin embargo, es importante que prestemos atención a otros sitios como las uñas, las manos, los pies y los pliegues para atender la enfermedad oportunamente. Por ejemplo, la psoriasis ungueal es un síntoma que antecede la artritis psoriásica, por lo que tratamiento oportuno hará la diferencia para estos pacientes. La visita oportuna al dermatólogo es clave”, aseguró la doctora Rojas.

Severidad del padecimiento

Dependiendo de una gran variedad de factores, el grado de afectación de la enfermedad varía. Para calificar la gravedad de la enfermedad se segrega a los pacientes en quienes tienen psoriasis leve, moderada o severa. Esto va a depender del porcentaje del cuerpo cubierto por la psoriasis.

“Para los pacientes es importante conocer su propia evaluación porque esto les permitirá mantener un diálogo mucho más constructivo con el dermatólogo, que les permita definir las metas de manejo de la enfermedad y los medicamentos disponibles para alcanzarlas”, explicó la doctora Rojas.