Mónica Morales.27 mayo

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud, las personas con enfermedades subyacentes, como problemas cardíacos o pulmonares, cáncer o hipertensión arterial, son más propensas a desarrollar síntomas agudos relacionados con el nuevo coronavirus. Por ello, es importante que los costarricenses se informen sobre esta condición, sus síntomas y tengan en cuenta algunas recomendaciones durante la pandemia.

La hipertensión pulmonar (HP), conocida por los pacientes como la enfermedad de los ‘labios azules’, es catalogada como una condición respiratoria crónica, compleja e incurable, que se caracteriza por el aumento de la presión en las arterias que llevan la sangre del corazón a los pulmones. Como resultado se dificulta el flujo sanguíneo, causando daños en el tejido pulmonar e incrementando el tamaño del corazón, lo que puede provocar insuficiencia cardiaca en el ventrículo derecho -que se encarga de transportar la sangre al sistema respiratorio- e incluso la muerte.

Entre los síntomas más comunes de esta condición, se encuentran: dificultad para respirar, fatiga, dolor en el pecho, edemas en pies y tobillos y palpitaciones o arritmias cardiacas. Sin embargo, se trata de una enfermedad subdiagnosticada, dado que sus síntomas son inespecíficos y sus diferenciales más frecuentes son asma y EPOC.

Se estima que en Costa Rica hay unos 300 casos de hipertensión pulmonar; sin embargo, la cifra real podría ser mayor debido al subdiagnóstico de la enfermedad por su similitud con otros padecimientos respiratorio.

“Los pacientes diagnosticados con hipertensión pulmonar en Costa Rica sufren de una condición que puede generar dificultades para realizar actividades habituales como caminar o levantarse de la cama, alterando la rutina de los pacientes. En este tiempo de pandemia, es de la mayor importancia que las personas diagnosticados con algún tipo de HP continúen con su tratamiento de manera regular, tomen todas las medidas de protección y autocuidado necesarias y sigan estrictamente las recomendaciones de su médico” comentó el Dr. Mauricio Chávez, Asesor Médico de Bayer.

Dr. Mauricio Chaves explica qué es hipertensión pulmonar

Hipertensión pulmonar en tiempos de Covid-19

Teniendo en cuenta que los pulmones son uno de los órganos más afectados por el Covid-19, debido a que afecta todo el sistema respiratorio, desembocando incluso en algunos casos en neumonía, es importante que los pacientes con problemas pulmonares, y aquellos diagnosticados con hipertensión pulmonar, tengan en cuenta las siguientes recomendaciones.

  • El autoaislamiento es la mejor forma de cuidar su salud durante la pandemia. Si usted tiene alguna enfermedad respiratoria de base, evite al máximo el contacto con otras personas, no reciba visitas de familiares o amigos que pudieron estar en contacto con algún foco de contagio y mantenga una distancia mínima de dos metros.
  • Evite salir a realizar compras y asegúrese siempre de implementar todas las medidas de protección al recibir sus productos. Realice una limpieza exhaustiva de los mismos. 
  • Mantenga una rutina de limpieza y de autocuidado que incluya el lavado de manos constante, con agua tibia y jabón, durante 20 segundos. Evite al máximo tocarse la boca, nariz u ojos si no se ha lavado las manos o si ha estado en contacto con alguna superficie que pudiera estar infectada.
  • Si en las próximas semanas se anuncia el final de la cuarentena, es recomendable que mantenga un régimen de limpieza, autocuidado y aislamiento, por unas semanas más, y evite los lugares concurridos.
  • Para navegar de la mejor manera durante el aislamiento social, haga uso de herramientas tecnológicas, como su celular, internet y redes sociales, para comunicarse con sus seres queridos, mantenerse informado y atender citas médicas o laborales que le permitan conservar su rutina sin mayores tropiezos. 
  • Asegúrese de tomar toda su medicación habitual y siga con sus tratamientos para mantener sus pulmones lo más sanos posible.
¿Cuál es el panorama de la hipertensión pulmonar y qué tipos existen?

Aunque la hipertensión pulmonar (HP) es una condición subdiagnosticada, se estima que su prevalencia a nivel mundial es de entre 15 y 50 casos por millón. A pesar de que esta enfermedad puede presentarse a cualquier edad, es mucho más común en adultos jóvenes y en mujeres. En Costa Rica se estima que el diagnóstico de HP puede demorar entre dos y cinco años desde el momento en el que aparecen los primeros síntomas, esto debido a que se trata de una enfermedad rara, muy compleja y cuya sintomatología es inespecífica: cansancio, falta de aire y dolor en el pecho, entre otros.

“Los pacientes nos han compartido historias de que han sido diagnosticados, en primer lugar, con ataques de pánico y los remiten a psicología; otros, con asma o simplemente los mandan a realizar actividad física para mejorar su condición y así empiezan a pasar los años hasta que por la gravedad de sus síntomas son remitidos a un centro hospitalario”, contó Francini Romero de la organización Hipertensión Pulmonar Costa Rica.

Entre los exámenes que se realizan al paciente para determinar si es HP, están los exámenes de sangre, placas, prueba de esfuerzo, el ecocardiograma, el eco transesofágico. Una vez realizados estos y si existe evidencia de Hipertensión Pulmonar, esta debe ser confirmada mediante un cateterismo cardiaco derecho.

La hipertensión pulmonar puede presentarse como diagnóstico principal o como diagnóstico relacionado con otra enfermedad. De acuerdo con la clasificación realizada en el último Simposio Mundial Sobre la Hipertensión Pulmonar, existen cinco tipos: hipertensión arterial pulmonar, HP con enfermedad ventricular izquierda, HP con enfermedad pulmonar o hipoxemia, HP tromboembólica crónica HPTEC y HP debida a causas multifactoriales poco claras.

Existen dos grupos de HP, los cuales cuentan con tratamientos médicos específicos, disponibles para los pacientes diagnosticados de una forma temprana y oportuna.

¿Cómo se diagnostica?

El diagnóstico de la HP puede retrasarse por diferentes factores. Los pacientes con HP presentan síntomas inespecíficos, los cuales, muchas veces se confunden con otras enfermedades respiratorias y cardiacas. Sin embargo, las principales herramientas de diagnóstico son los exámenes de sangre (que permiten distinguir algunas formas de HP) y de inmunología (pues muchos pacientes sufren de condiciones previas como VIH o enfermedades de tejido conectivo); las pruebas de función pulmonar y rendimiento cardiopulmonar (que permiten determinar el rendimiento y anormalidades de ambos órganos), y las ecocardiografías transtorácicas y tomografías.