Mónica Morales.21 noviembre, 2019
Fuego

El calor aportar alivio. No hacen falta vigorosas llamas, basta con el calor de las piedras volcánicas para disfrutar de un masaje terapéutico.

Las piedras se calientan a una alta temperatura unos 50ºC y se ubican en los puntos en los que se encuentran los chakras, para permitir que la energía fluya adecuadamente y, por consiguiente, aliviar malestares.

Las piedras de origen volcánico brindan energía procedente de la tierra.

Entre los beneficios de la terapia geotermal está la reducción y el alivio del dolor, eliminación de las toxinas de la piel a través de la sudoración y mejora el sistema circulatorio.

Tierra

Se conoce como geoterapia a aquellos procedimientos terapéuticos que usan la tierra para la prevención, alivio o curación de determinados padecimientos. De las tierras más empleadas destaca el barro y la arcilla.

Aunque se parecen y comparten algunas propiedades, son elementos distintos. La arcilla está seca, se utiliza agregándole líquidos, mientras que al barro no es necesario agregarle nada para aplicarlo. Los beneficios de ambos son similares: ayudan a la desintoxicación del cuerpo y liberan las toxinas.

Hay barro termal, marino y volcánico. Entre sus compuestos destacan minerales como silicio, magnesio, sulfuro, potasio, azufre, yodo y zinc, los cuales aportan propiedades al cuerpo humano.

El silicio, por ejemplo, promueve la producción de colágeno, evitando las estrías y arrugas, el zinc y las sales de magnesio ayudan a sanar los trastornos inflamatorios de la piel y articulaciones y el azufre trata todas las irritaciones e infecciones de la piel, incluido el acné.

En el caso de las arcillas, se diferencias por sus colores. Existe la arcilla roja, blanca, negra y verde. Cada una tiene sus propiedades particulares, pero en general todas aportan importantes cantidades de hierro y calcio.

Metal

El oro se ha vuelto un novedoso ingrediente para tratamientos faciales y masajes. Este metal es potencial formador de colágeno, tiene un efecto tensor y regenerador en la piel, y activa la circulación sanguínea.

Además, actúa como antioxidante, es antialérgico, aporta energía y es conductor de hormonas, como los estrógenos, con lo que se logra que la piel se vea más luminosa.

Gracias a su efecto reparador, energizante y antifatiga, y a sus propiedades antiinflamatorias estimula la circulación sanguínea eliminando los signos de cansancio como las ojeras y dando un tono uniforme a la piel.

El metal del oro es rico en oligoelementos, esto le da a la piel un aspecto radiante e hidratado, y refuerza la barrera natural protectora dando firmeza a la piel.

La mascarilla facial de oro se puede enriquecer con otros minerales como cobre, zinc, magnesio y colágeno para ganar elasticidad, además de nutrientes naturales como miel y leche que dejan la piel hidratada y luminosa.

Agua

El simple sonido del agua es relajante, pero eso es solo la punta del iceberg de la hidroterapia.

Este es un método que emplea el agua como agente terapéutico y es un elemento muy útil para acortar los tiempos de rehabilitación física.

Entre sus beneficios están: favorece la circulación vascular periférica, estimula el sistema inmune, disminuye contracturas musculares, genera alivio en casos de lumbalgias y tendinitis.

Los tratamientos bajo el agua facilitan la movilidad, la flexibilidad y el control postural.

Asimismo, el agua tiene una acción sedante y analgésica, brinda relajación física, permite reducir el estrés y los estados de ansiedad, favorece a la respiración, relaja los músculos, ayuda a aumentar la fuerza muscular, y además ¿qué más hidratante que el agua misma?

Aunque son pocas las contraindicaciones de la terapia acuática o hidroterapia, si existen ciertos casos para los cuales es mejor evitar tratamientos bajo el agua. Estos casos son: cuando existen procesos infecciosos, si hay enfermedades cutáneas o si se padece de insuficiencia circulatoria o insuficiencia renal.

Madera

Existe la maderoterapia y, como indica su nombre, es una terapia que consiste en la aplicación de un masaje mediante el empleo de diversos utensilios de madera, de diferentes tamaños y formas, diseñados para que se adapten a las distintas zonas del cuerpo.

Esta técnica permite estimular y equilibrar la energía, reducir el nivel de estrés, y aliviar dolores musculares y articulares.

También se le atribuyen beneficios estéticos como reafirmar y tonificar el cuerpo, reducir la grasa localizada y combatir la celulitis.

Los masajes con utensilios de madera se acompañan de aceites esenciales que potencian la sensación de bienestar mediante la aromaterapia y las propiedades de cada aceite.

Entre las herramientas empleadas está el rodillo liso, el cual sirve para activar el sistema circulatorio y linfático; la copa sueca, que se emplea para tratar la grasa localizada y modelar zonas como la cintura, los glúteos, los muslos o el abdomen; y la tabla modeladora, la cual contribuye a drenar la grasa y favorece la eliminación de toxinas.