El Mercurio/GDA/Chile.3 mayo

Además de ayudar a disfrutar la vida, el sentido del olfato puede tener un importante rol como sistema de alerta para la salud.

Es lo que sugiere un estudio de la Universidad de Michigan (Estados Unidos), el cual llegó a la conclusión de que los adultos mayores con poco sentido del olfato tienen casi 50% más de riesgo de morir en los siguientes 10 años.

Los científicos estudiaron a casi 2.300 personas sanas, de entre 71 y 82 años, quienes completaron pruebas de olores y después fueron seguidas durante 13 años. El grupo fue clasificado en tres categorías, según su sentido del olfato: bueno, moderado y pobre.

En comparación con quienes tenían buen sentido del olfato, aquellos que al inicio del estudio estaban en la categoría “pobre” tenían un 46% más de riesgo de morir 10 años después y un 30% pasado 13 años.

Los resultados se publicaron esta semana en la revista Annals of Internal Medicine.

“Durante las últimas décadas, la ciencia ha descubierto que el mal sentido del olfato es mucho más que un déficit sensorial y que puede tener profundas implicaciones para la salud”, dijo a “El Mercurio” Honglei Chen, epidemiólogo y líder del estudio.

Según explicó, el mal sentido del olfato se conoce como un signo temprano de la enfermedad de Parkinson y de demencia, y se asocia con problemas de peso. Esto último, porque cuando se altera el olfato, las personas suelen cambiar sus hábitos alimenticios, con lo cual ganan o pierden kilos.

Sin embargo, las enfermedades neurodegenerativas y el peso solo se relacionan con el 34% del aumento del riesgo en su estudio. Esto significa que aún no entienden las razones que explican la mayor parte del riesgo que encontraron.

Posibles causas

“Pero los resultados nos dicen que el sentido del olfato deteriorado en los adultos mayores puede ser un marcador temprano del deterioro de la salud, mucho antes de que esto pueda ser identificado de otra manera”, afirmó Chen.

Los problemas auditivos y visuales han sido los grandes temas sensoriales que son relevantes en la tercera edad, comentó Gerardo Fasce, director del departamento de Geriatría del Hospital Clínico de la Universidad de Chile.

“Sin embargo, esta nueva publicación eleva al olfato como otro elemento a considerar”, agregó el médico, quien plantea algunas hipótesis sobre el hallazgo.

Primero, se deben tomar en cuenta los problemas del ánimo. Según el doctor, es probable que algunas personas desarrollen depresión o trastornos similares a causa de los problemas de olfato, lo que elevaría el riesgo de muerte hallado en el estudio.

Por otro lado, el riesgo de caídas también podría aumentar a causa del deterioro olfativo, lo que a su vez eleva el riesgo de fallecimiento.

“Y lo otro son los medicamentos. Hay personas que consumen muchos medicamentos, eso repercute en su estado olfatorio y eso, a su vez, se relaciona nuevamente con un peor pronóstico”, puntualizó.

Hasta que estos resultados se vuelvan a comprobar en estudios posteriores, no es necesario chequear el olfato en pruebas de rutina, coincidieron los médicos. Sin embargo, concordaron en que sí es prudente hablar con un doctor al notar que este sentido está disminuyendo.