Mónica Morales.5 mayo

¿Alguna vez ha sentido mareo al viajar en un barco? Es una sensación muy incómoda, ¿cierto? Pues muchas personas sufren ese mismo malestar en tierra firme.

Este padecimiento está relacionado con el vértigo, enfermedad que puede ocurrir como un episodio aislado o como casos de mareo crónico.

Según explica la doctora Rebeca Campos Ramírez, especialista en otorrinolaringología, el equilibrio está dado tanto por el oído interno como por el cerebro, principalmente. Cuando alguno de los dos se altera, el paciente empieza a experimentar vértigo. Los síntomas son los mismos, independientemente de si es el oído o el cerebro; de ahí que sea muy difícil para los médicos lograr identificar la causa si solo se examina la sintomatología.

“Entre los síntomas del vértigo están la impresión de que las cosas giran alrededor cuando la persona se da vuelta, se agacha o hace ciertos movimientos de cabeza; desequilibrio al caminar; vómitos, y náuseas”, señala la doctora.

El vértigo se puede ocasionar por enfermedades del oído o del cerebro, como una inflamación del nervio del equilibrio, salida de los cristales que censan el movimiento, daño del oído por medicamentos, derrame cerebral, esclerosis múltiple, tumores y migraña.

También es posible que se produzca vértigo debido a una intoxicación por fármacos, entre ellos las benzodiacepinas (medicamentos para la ansiedad) y tramal. La dosis va a depender de cada paciente y los síntomas se disipan cuando esta se disminuye o cuando se deja el medicamento.

Asimismo, “hay otros medicamentos, como un antibiótico llamado aminoglucósido, que pueden dañar el sistema del equilibrio a nivel del oído de manera grave e irreversible”, detalló la especialista.

Este padecimiento lo pueden sufrir desde niños hasta adultos, pero es más usual en el adulto joven. En el adulto mayor lo más frecuente es el desequilibrio o mareo, que muy comúnmente es un efecto secundario del envejecimiento o presbiestasia (trastorno del equilibrio propio de la edad).

¿Oído o cerebro?

En algunas ocasiones es difícil distinguir entre el vértigo que se origina en el oído y el que se produce en el cerebro, ya que, aunque existen algunas diferencias, comparten muchos síntomas.

Clínicamente, agrega la especialista, el vértigo que se origina en el oído por lo general da síntomas más severos: la persona siente que todo le da vueltas alrededor e incluso que el mundo se le viene encima. También, tiene mucha dificultad para caminar o para mantenerse en pie y es común que dé vómito y náuseas.

“Por su parte, el vértigo que se origina en el cerebro manifiesta señales que se van presentando más lentamente; por ejemplo, la marcha tiende a ser diferente, la persona abre las piernas para tener más base para caminar y sostenerse. Los pacientes no suelen sentir que todo les da vuelta, sino que más bien experimentan una sensación de mareo y desequilibrio, como si se acabaran de bajar de un barco. Son poco comunes las náuseas y vómitos”, explica la doctora.

¿Cómo se trata el vértigo?

El vértigo se aborda dependiendo de la causa. No hay un tratamiento único; de ahí la importancia de poder diagnosticar su etiología, en este caso mediante el estudio especializado.

Para determinar el origen del vértigo no existen consejos que los afectados pueden utilizar, ya que hasta para los médicos es difícil establecer una diferencia. Así que la recomendación es que, en caso de presentarse algún síntoma, acuda a un especialista.

En Costa Rica, desde hace un poco más de dos años se encuentra disponible una tecnología que permite efectuar un estudio con varias pruebas que miden la función de las diferentes estructuras del cerebro y el oído interno involucradas en el equilibrio. Con ella el especialista puede brindar a su paciente un diagnóstico más acertado.

El nombre de esta tecnología es ICS Impulse y consiste en unos lentes que cuentan con una cámara infrarroja y un sensor que mide los movimientos de los ojos, usualmente imperceptibles al ojo humano, ante las diferentes posiciones y movimientos de la cabeza. Las pruebas que efectúa se llaman vestibulares.

“La prueba se puede aplicar a partir de los 8 años de edad y está dirigida a personas que presenten sintomatología de vértigo o mareo”, comenta Campos. La Caja Costarricense del Seguro Social no cuenta todavía con esta tecnología.