Mónica Morales.1 diciembre, 2020

Las fiestas de Navidad y Fin de Año están a la vuelta de la esquina y es necesario no descuidar y mantener una alimentación consciente y saludable en esta época, sin privarse de comerse un tamal o una porción de queque navideño,  pero de manera moderada, sin excesos.

Tanto las personas sanas y con mucho más razón quienes padecen de enfermedades crónicas no transmisibles como diabetes, hipertensión u obesidad deben procurar mantener hábitos para cuidar su salud. Se trata de  disfrutar, sin abusar.

Se debe mencionar que la recomendación es tomar decisiones durante todo el año que contribuyan a nuestra salud ya que las enfermedades no se van de vacaciones ni tienen feriado.

Es importante no dejar de mencionar que las dietas restrictivas días previos a las fiestas no se recomiendan, entre otras cosas porque luego se tiende a consumir alimentos sin control. Por ese motivo, es mucho más eficaz aprender a reducir y balancear las porciones de los alimentos que se consumen a lo largo del día, señala la Dra. Andrea Gutiérrez, nutricionista del Área de Salud de San Pablo de Heredia, administrada por COOPESIBA R.L.

Es necesario que la gente aprenda a reconocer los alimentos ricos en proteínas y minerales que proporcionan energía y vitalidad. En especial, de cara a las fiestas navideñas donde abundan los platillos con alto contenido de grasa y azúcares como rompope o galletas dulces, entre otros.

“Durante la época navideña la gente come y bebe en exceso sin pensar en los efectos nocivos que esto podría generar en la salud, como por ejemplo aumento excesivo de peso, descontrol en los niveles de triglicéridos, colesterol o glicemia (azúcar en sangre)”, afirma la Dra. Viviana Mejía, nutricionista del Área de Salud de Barva de Heredia, administrada por COOPESIBA R.L.

Las nutricionistas Gutiérrez y Mejía de COOPESIBA R.L., brindan las siguientes recomendaciones:

  1. Piense que no debe comer sin medida y pare cuando se sienta satisfecho.
  2. Sírvase porciones pequeñas de alimentos. Eso significa que la mitad del plato contenga vegetales o frutas, un cuarto del plato para los alimentos harinosos como papas y en el otro cuarto sirva carne (res, pollo o cerdo).
  3. Establezca tiempos de comida. Esto ayuda a planificar mejor la alimentación y evita la escogencia de alimentos con bajo valor nutricional.
  4. Consuma suficiente agua durante el día. El agua es vital para el organismo debido a que contribuye a la utilización de nutrientes, formación de sustancias necesarias para la digestión, mantiene los órganos sanos e hidrata el cuerpo.
  5. Procure que los líquidos (café, té, infusiones o refrescos) que acompañan los alimentos no aporten calorías. Cuide la cantidad de azúcar que añade.
  6. Consuma frutas y vegetales diariamente. Estos grupos de alimentos aportan fibra, vitaminas, minerales, agua y antioxidantes, nutrientes que contribuyen a la salud.
  7. Realice las comidas sentado a la mesa para una buena digestión. Evite distractores como: celular, televisión y computadora.
  8. Cuide la ingesta de bebidas alcohólicas.

Por último, la nutricionista Mejía aconseja mantenerse activo y hacer ejercicio durante el día y decida con tiempo qué comerá y cuándo. Si está satisfecho, simplemente respete las señales del cuerpo.