Irene Rossi.14 noviembre, 2019

Es un hecho que Frida Kahlo sea hoy un punto de referencia de independencia y estilo. Artistas, designers etc., la tomaron como musa y mito incomparable, símbolo de resiliencia por su gran capacidad de renacer de sus propias derrotas.

Su historia atravesada por sufrimientos, dolores, soledad, encanta a cualquiera. Cierto es que Frida pasó a la historia por su tenacidad típica de una mujer del primer periodo del XX siglo, que deseó con todas sus fuerzas mover los primeros pasos hacia una verdadera independencia, ella es sinónimo de revancha y fuerza del genero femenino.

Mucho más que una artista, una mujer para cada tiempo, un icono anti convencional. Frida nace como Frida Magdalena Carmen Frida Kahlo y Calderón, es considerada una de las más grandes artistas mexicanas. Comenzó a pintar principalmente autorretratos después de quedar herida en un accidente de bus.

Nace en Coyoacán el 6 Julio del 1907, aunque a ella le encantaba decir que nació en el 1910, por que se sentía hija de la revolución mexicana y del Mexico moderno. Murió joven a los 47 años, una vida marcada por una poliomelitis a los 6 años, un horrible accidente y una complicada relación de codependencia de amor con el pintor Diego Rivera.

Su manera de vestir todavía al día de hoy seduce y maravilla. Era una especie de invitación a buscarse a si misma y tener el coraje de presentarse como uno es. Famosas sus cejas, se las peinaba y las lucía con mucho orgullo, esto también era una manera de decirle al mundo “aquí estoy con mi bagaje de personalidad”. Vistosas sus joyas, coronas con flores, coloridos vestidos tradicionales y enormes foulards para cubrir tristezas y dolores. Frida cuidaba mucho su aspecto físico con una impresionante seguridad de si misma y fuera de su tiempo sin faltar su celebre fragancia Shalimar (creada por Jacques Guerlain en 1925) y sus intensos labios rojos.

“Pies, ¿para que los quiero si tengo alas para volar?”, Frida Kahlo

A sus 19 años sufrió un terrible accidente que ocurrió cuando el autobús en que ella viajaba fue arrollado por un tranvía. Su columna vertebral quedó fracturada en tres partes, sufriendo además fracturas en dos costillas, en la clavícula y tres en el hueso púbico. Su pierna derecha se fracturó en once partes, su pie derecho se dislocó, su hombro izquierdo se descoyuntó y un pasamanos la atravesó desde la cadera izquierda hasta salir por la vagina. Al respecto, Frida comentaba que habría sido esta la forma brutal en la que había perdido su virginidad.

La medicina de su tiempo la atormentó con múltiples operaciones quirúrgicas (por lo menos 32 a lo largo de su vida), corsés de yeso y de distintos tipos, como asimismo diversos mecanismos de “estiramiento”. Durante su larga convalecencia comenzó a pintar de manera más continuada produciendo así lentamente y con mucha paciencia obras que ella misma definirá “mi pintura lleva consigo el mensaje del dolor”. Muy típico en ella el uso de tintas calientes que envuelven pero a menudo son violentamente excesivas, éste es un gran ejemplo en la historia del arte de saber sublimar el dolor con la fuerza prepotente del color. Rojo es el color predominante en sus obras, ese rojo que puede interpretarse como un himno a la vida, pero que recuerda inevitablemente la sangre y la muerte.

Rojo es el color predominante en sus obras, ese rojo que puede interpretarse como un himno a la vida, pero que recuerda inevitablemente la sangre y la muerte.

Fundamentales en su arte el fuerte vínculo con su México y su vida, estos dos elementos dieron vida a creaciones extraordinarias donde logran convivir dolor y alegría; un eterno desacuerdo que caracteriza su vida y que Frida logra plasmar en su arte.

Inolvidable mujer y artista, a pocos meses de su muerte, luego de la amputación de la pierna derecha escribe en su diario “espero con alegría mi partida y espero nunca volver más” y agrega “Pies, ¿para que los quiero si tengo alas para volar?” En estas dos frases se resume su gran arte.

"Las Dos Fridas" (1939), cuadro de Frida Kahlo.

“Las Dos Fridas” del 1939, una de sus obras más famosas, muestra dos versiones de la artista sentadas a la par la una de la otra, con los dos corazones expuestos. Una Frida está vestida de blanco, tiene un corazón dañado y manchas de sangre en su vestido. La otra viste audaces vestidos y tiene un corazón intacto. Estas representan la versión “no amada” y “amada” de Frida.

Ficha técnica

  • Artista: Frida Kahlo
  • Año: 1939
  • Técnica: Óleo sobre lienzo
  • Locación: Museo de Arte Moderno, México