Yessica Suárez.23 julio

La gente muestra mucho empeño en controlar o disminuir las emociones negativas (disgusto, asco, tristeza, rechazo), pero reprimir dichas emociones es muy desgastante física y emocionalmente, lo cual hace que se olvide aquello que es realmente importante: cultivar las emociones positivas.

Cuando se inician dietas machote (de esas que se ven en internet o recomiendan la gente porque a ellos les funcionaron) o se quieren adoptar un hábitos saludables, se cree que se debe sufrir llevando regímenes restrictivo con alimentos que no son de nuestro agrado o realizar ejercicios que no nos hacen felices para lograr resultados.

Sin embargo, ¿será esa la forma más adecuada de lograr cambios saludables y duraderos?

No. Esos régimenes de dietas o ejercicios forzados, no adaptados para nuestros gustos, lo que hacen es llevarnos más rápido al cansancio y la deserción.

Esos esfuerzos fallidos lo que hacen es disminuir nuestro sentido de autoeficacia y crear una gran resistencia para cambios reales a futuro; además de que esos “machotes” de dieta o ejercicio deforman nuestro sentido de lo que es saludable (porque hay muchas formas de ser saludable).

Entonces, es más provechoso cultivar lo que nos genera emociones positivas porque eso nos hace sentir disfrute, gratificación, satisfacción y aumenta nuestro compromiso por el proceso (sí, lograr el cambio y mantenimiento de hábitos).

Para lo que queda del 2018 haga cambios, pero inicie por aquellos:

1- Para los que se siente listo. Ejemplo: si no está listo para incorporar más vegetales, incorpore más frutas.

2- Que le gustan y lo hacen sentir bien. Ejemplo: si no le gusta el gimnasio, intente las clases grupales.

¿Por qué les digo esto? Porque si empezamos por metas muy difíciles y no hemos desarrollado las habilidades necesarias (conocimiento, autocontrol, organización) tendremos mucha ansiedad y si comenzamos haciendo cosas que no nos gustan,generaremos emociones negativas que nos alejen del proceso antes de lograr nuestro objetivo.

Lo que queda del 2018, dígale que no a procesos negativos y poco constructivos: haga del cambio algo positivo que disfrute.