Yessica Suárez.9 febrero

Después de un lunes lleno de tareas en el trabajo y presas en la calle llega a su casa con un agotamiento físico y mental incomparable. Sólo tiene ganas de comer algo y acostarse a descansar, pero abre la refrigeradora y no tiene absolutamente nada que comer: no hay arroz ni frijoles cocinados, la lechuga está sin lavar, la carne está en el congelador y después de servirse cereal se da cuenta de que tampoco hay leche.

Dejarle nuestra alimentación a la industria de alimentos (comprar ultraprocesados) o a las ventas de comida (sodas, comidas rápidas) es una de las peores decisiones que podemos tomar para nuestra salud.

El meal prep, o preparación de alimentos, es una tendencia en la alimentación que se basa en preparar los alimentos días antes al consumo para asegurarse tener alimentos saludables en la casa: ayuda a seguir una alimentación saludable o un plan de alimentación específico (bajar grasa o aumentar músculo) sin improvisaciones, además de que economiza tiempo y dinero.

Existen diferentes variantes del meal prep: 1) se puede dejar lavados, cortados y sazonados los alimentos para luego solamente preparar en el momento de consumo, o 2) se pueden dejar todos los alimentos cocinados y listos para solamente calentar y comer.

Algunas ventajas del meal prep son:

  • Es una herramienta que facilita el seguimiento de planes de alimentación (especialmente si su horario es muy atareado y no le deja tiempo para cocinar constantemente). 
  • Ayuda a que la persona planifique un menú semanal y organice sus compras en las ferias o en el supermercado. 
  • Economiza dinero porque minimiza la compra de alimentos en el trabajo o la universidad. 

Pero, ¿cómo incorporar el meal prep a nuestros hábitos?

1- Elija un día de la semana para realizar las compras y para cocinar (domingo en la tarde, miércoles). Es importante que piense el menú de la semana antes de la compra, algunos básicos son: arroz, frijoles, verduras, ensaladas o vegetales y carne.

2- Verifique cuántos días de esa semana va a necesitar llevar desayunos, almuerzos o dejar cenas listas (puede que algún día de la semana coma fuera con amigos o la familia, evite el desperdicio de comida).

3- Y a cocinar: para ser más eficiente empiece cocinando lo que más tiempo lleva como arroz, frijoles, vegetales al vapor y mientras dichas preparaciones están listas use ese tiempo para lavar y cortar ensaladas, fruta u otro similares.

4- Almacene los alimentos en recipientes: puede hacerlo por alimento (solo un alimento la lechuga lavada) o formar de una vez sus comidas (varios alimentos como arroz, frijoles, carne y vegetales).

Es importante jugar con la variedad tanto de sazones, alimentos y cocciones: puede preparar sólo pollo, pero para unos días filet a la plancha y para otros días en fajitas salteadas con vegetales.

Iniciar un estilo de vida saludable se trata de buscar las opciones que más se adapten a nuestros gustos y necesidades, ¡buscar soluciones prácticas y sanas!