Yessica Suárez.25 enero, 2017

Sí, créame: debe ser así.

Comer según la RAE es masticar, deglutir, ingerir alimentos, pero realmente es una acción que va más allá: es un acto esencialmente social -aunque no totalmente- con una gran carga comunicativa, comer y lo que se come es un reflejo sobre quiénes somos, nuestras tradiciones y nuestra cultura.

No sólo somos lo que comemos, sino que también comemos lo que somos -¿o queremos ser?

No comemos carbohidratos, proteínas, ni ácidos grasos: eso es química orgánica, moléculas y sí nutrientes.

Comemos alimentos que son fuente de esos nutrientes; es decir que usted cuando se come un trozo de pan no se está comiendo un trozo de carbohidrato, sino un conjunto maravilloso -y delicioso- de carbohidratos, proteínas, ácidos grasos, vitaminas y minerales.

Pensar que comemos solamente por funcionalidad es simplista -aunque implique un montón de mecanismos fisiológicos- porque el ser humano no es, de ninguna manera, sencillo. Nuestra dinámica alimentaria implica qué comemos, por qué lo hacemos, cómo, con quién y cuándo -este tema para otro día.

No confundamos los alimentos con las moléculas químicas porque eso nos desorienta de nuestra dinámica como seres sociales, nos encierra en conceptos erróneosy nos genera un desasosiego que -a mi modo de ver- trunca cualquier meta de ser o estar más saludable tanto física como mentalmente porque disociamos totalmente el comer de la convivencia.

“Comer carbos es malo, todos los carbos son lo peor en el mundo” y “¿Cómo hacen los vegetarianos para sólo comer carbs?”, entre otras frases son las ya no se vale repetir.

Entonces, ¿cómo se identifican los alimentos -además de por su nombre, claro? ¿Cómo los trata uno desde la nutrición? Pues sí, se agrupan según su parecido y valor nutricional según la cantidad -ahora sí-de carbohidratos, proteínas y ácidos grasos que tengan… pero tomando en cuenta que ninguno es solo UNA de esas moléculas.

Una alimentación saludable -y el camino hacia ella- se debe sentir acorde a nuestra dinámica como personas: hacer una mejor selección de los alimentos que nos son familiares y modificar recetas tradicionales sin retirar de ellas su esencia y lo que para nosotros significa son las mejores formas de ir poco a poco con el cambio. Saludable no debe ser lejano, ni inalcanzable.