Mónica Morales.28 noviembre

En Costa Rica vivir “en las alturas” es cada día más realidad que fantasía. Si bien la arquitectura del país se mantuvo por años alejada de este tipo de construcción, la tendencia mundial toma fuerza y las grandes constructoras eligen invertir en desarrollos inmobiliarios que satisfagan las necesidades de vivienda y mejoren la calidad de vida de sus inquilinos.

De acuerdo con Vanessa Santana, Gerente Técnica del desarrollo inmobiliario ICONNIA en Costa Rica, “actualmente, se están tomando en cuenta factores como la ubicación, las condiciones de seguridad y la posibilidad de acceder a una mejor calidad de vida. Las personas buscan acceso a diversidad de ambientes y amenidades como áreas de juegos infantiles, espacios para hacer ejercicio que sean cubiertos o al aire libre, sitios para trabajar y lugares para reuniones familiares. Todas de fácil acceso y que contribuyan a generar un impacto positivo en sus vidas”.

Hoy en día, los avances técnicos, los estudios e investigaciones en arquitectura y diseño, permiten repensar estos espacios habitacionales, motivando a las desarrolladoras a buscar un equilibrio, que trae consigo una serie de ventajas para los habitantes de las construcciones verticales:

Ubicación: ciertas zonas del país, como San José y Alajuela, permiten estar a un paso de la oferta económica, social, deportiva, cultural y recreativa más importante.

Amenidades: el inquilino de estas edificaciones tiene todo a la mano. En un mismo lugar pueden contar con piscina climatizada, gimnasio, espacios de coworking que permitan trabajar desde casa, sala de juntas, zonas verdes, lounge, sala de juegos, etc., el objetivo es lograr comodidad, calidad y sofisticación en su lugar de vivienda.

Seguridad 24/7: una construcción vertical se caracteriza por tener una accesibilidad controlada para un mejor registro de los visitantes y mayor vigilancia a los inquilinos del inmueble.

Sostenibilidad: las desarrolladoras se han dado a la tarea de hacer sus construcciones amigables con el ambiente. Una construcción vertical concentra una mayor población de habitantes en una menor huella de superficie, contribuyendo a la densificación de las ciudades y evitando que las zonas urbanas se sigan expandiendo hacia las zonas rurales o agrícolas.

Edificación vertical
Edificación vertical

Datos del Colegio Federado de Ingenieros y de Arquitectos de Costa Rica (CFIA) indican que la capital (San José) tuvo su pico de crecimiento en 2016, pero la tendencia se mantuvo durante el 2017 principalmente con la edificación de torras de entre 10 y 14 pisos. Para este año, se espera cerrar con un rango 3% en comparación con el año anterior.