Agencia AFP.27 septiembre

En la pasarela, su imagen es de ensueño: jóvenes, bellas, vestidas por los mejores diseñadores. Pero la realidad de muchas modelos es una carrera marcada por la precariedad y el endeudamiento, pese a las recientes iniciativas para mejorar sus condiciones laborales.

Basada en Londres, Clara (el nombre fue cambiado), de 20 años y europea, ha desfilado para Prada, Rick Owens y Comme des Garçons, y ha posado para Vogue. Pero vive endeudada con las agencias de París y Nueva York que la contratan desde que empezó como modelo a los 17 años.

Esta joven aceptó aportar su testimonio a la agencia de noticias AFP bajo el anonimato.

“Lo peor es que es imposible hablar de ello en una industria que solo trabaja con las chicas que tienen éxito. Las que pueden hablar no están en esta situación financiera”, afirma.

Clara recibe el apoyo de la asociación francesa Model Law, que a principios de 2018 lanzó un manifiesto para “poner fin a años de abusos, prácticas dudosas y no respeto del código laboral”.

La cofundadora de Model Law, Ekaterina Ozhiganova, modelo y traductora rusa basada en Francia, asegura que el tema económico es más “tabú” que el acoso sexual, debatido más que nunca a raíz del escándalo Weinstein y el movimiento MeToo.

“Para mi primera Semana de la Moda en París, mi agencia me facilitó un auto que compartí con otras modelos y un gran apartamento Airbnb. Luego me enteré de que era yo la que tenía que pagar. Contraje una deuda de 3.000 euros”, explica Clara.

“Unos meses más tarde, fui a la Semana de la Moda de Nueva York. Todas las modelos europeas que cruzan el océano comienzan con una deuda porque el visado es caro. Me alojé en un ‘apartamento de modelo’, a 50 dólares la noche por una habitación compartida con otras tres (...) Cuando empezaron los castings enfermé y falté a muchos. Regresé con 8.000 dólares de deuda”.

Models wait backstage before a show by Spanish designer Rosa Clara during the Cali Exposhow Fashion Week on September 26, 2018, at the Military School of Aviation Marco Fidel Suarez in Cali, Colombia. (Photo by Luis ROBAYO / AFP)
Models wait backstage before a show by Spanish designer Rosa Clara during the Cali Exposhow Fashion Week on September 26, 2018, at the Military School of Aviation Marco Fidel Suarez in Cali, Colombia. (Photo by Luis ROBAYO / AFP)

“Sigo endeudada con mis agencias en París y Nueva York, pese a haber trabajado mucho para ellas desde entonces”. “Por ejemplo, participé en un desfile en París por 1.100 euros, pero con una ganancia de solamente 400. Y no cobré la suma, fue deducida de mi deuda”.

Pese a estas dificultades, Clara estima tener más suerte que la mayoría de modelos, “que tienen 16 años, apenas hablan inglés y vienen de entornos desfavorecidos”.

Interrogadas por la AFP, dos modelos estadounidenses, igualmente bajo el anonimato, aseguran que las agencias muchas veces se llevan la mejor parte.

“A menudo nos pagan con ropa o bolsos”, según una de ellas, de 26 años. “Así les sale más barato a las marcas, y les interesa por el tema de los impuestos”.

Su colega, de 24 años, que ha desfilado para Dior, Issey Miyake y Balmain, admite haberse “endeudado hasta el cuello”. Para salir adelante, ha debido contar con relaciones “con hombres suficientemente ricos” para apoyarla, algo que “choca” con su “feminismo”.

Ozhiganova, de 26 años, espera que su iniciativa permitirá “desbloquear” el miedo a hablar de las modelos, en un ambiente donde “rápidamente te tachan de difícil si empiezas a plantear preguntas”.

Su manifiesto denuncia la precariedad. “La gente se imagina que las modelos ganan mucho dinero, no es para nada cierto. Solo es el caso del 2%” de entre ellas, subraya la impulsora de esta iniciativa que también concierne a los hombres, en general todavía menos remunerados.

Posar para las revistas es raramente un trabajo que se paga, asegura. “Eso es la excepción, pese a que son horas y horas de trabajo”. “Te da prestigio, cierto, pero ¿cómo pagas tu alquiler?”.

Model Law se reunió con el Sindicato de Agencias de Modelos en Francia. Su secretaria general, Isabelle Saint-Félix, estima que algunas demandas de la asociación “están completamente justificadas”, como la traducción al inglés del convenio colectivo. Pero “hay que canalizar las reivindicaciones sin generalizar”, afirma, a la vez que cuestiona la representatividad de Model Law.

Esta problemática salió a la luz en 2017, cuando el director de casting estadounidense James Scully, denunció las prácticas de algunos de sus colegas durante un casting para Balenciaga en París.

Los gigantes del lujo LVMH (Dior, Vuitton, Givenchy, Celine...) y Kering (Gucci, Saint Laurent, Balenciaga...) reaccionaron publicando un código deontológico para proteger a las modelos, prohibiendo principalmente el empleo de menores de 16 años.