Andrea González Mesén.11 octubre

¿Sabía que el color de la ropa que vestimos influye en nuestro estado de ánimo, en la impresión que damos e incluso, es un elemento clave de la imagen profesional? ¿Ha escuchado hablar de la terapia del color?

El color es un elemento muy importante de la imagen externa e interna, que puede transformar totalmente la manera en la que las personas se proyectan y se sienten día a día, por lo que está siendo utilizado cada vez más en áreas como la construcción de imagen, la psicología, terapia, entre otros.

“Aunque muchas personas pueden no darle la importancia requerida, existe la psicología del color que, junto con la cromoterapia, afirma que los colores que utilizamos tienen facultades impresionantes que activan nuestro sistema nervioso, emiten estímulos, influyen en el estado de ánimo y crean una percepción de cómo somos ante los demás. Así que, debemos aprender a usar el color a nuestro favor”, explicó Luigina Campos, experta en imagen.

¿Qué color usar para cada ocasión?

En cuanto a estados de ánimo, incorporar el color verde en el guardarropa ayuda a armonizar y alcanzar el equilibrio; el negro puede incrementar la tristeza, el azul ayuda a aumentar la productividad y reducir la presión arterial pues genera calma; mientras que el naranja es ideal para quienes se sienten tristes pues produce alegría, entusiasmo y ayuda a proyectarse con más vitalidad.

El color rojo es perfecto para ayudar a aquellas personas que están cansadas de la monotonía o que se sienten estancadas. El rojo genera una sensación de fuerza, presencia y pasión que puede transformar el día.

A nivel profesional el color también es muy importante. Ya que a través del color emitimos estímulos a los demás que deberían de ir en la misma línea del espacio profesional y de lo que se espera en ese puesto de trabajo. Si esto no sucede, asegura la experta, se podría perder la credibilidad con facilidad.

Sin duda, pensar en este aspecto puede darnos una ventaja competitiva y debería usarse pensando en la industria en la que se desenvuelve el profesional, el objetivo y la prioridad del mensaje.

Los colores más recomendados en entornos profesionales son los verdes, naranjas, blanco, rojo y el azul.

“El verde y el naranja son ideales para personas que trabajan en publicidad, industrias de moda, áreas creativas y para quienes trabajan con niños. Mientras que el negro y el gris son la opción ideal para quienes trabajan en una industria más rígida y con códigos más estrictos, ya que transmiten autoridad, liderazgo y madurez”, agregó.

No solo se trata de escoger el mejor color, sino de saber cómo combinarlo. Usar mucho un mismo color puede ser excesivo y crear el efecto contrario.

Colores más rígidos como el negro se pueden combinar con blanco o rojo, para crear balance y accesibilidad, o bien dinamismo, respectivamente, sin perder la credibilidad.

Hay que tener cuidado con el azul. Si bien se recomienda para un ámbito profesional este dependerá del tono. Si se desea parecer más autoritario pero seguro y profesional al mismo tiempo, el azul oscuro es la mejor opción. Ahora bien, para ambientes más accesibles, el azul rey o eléctrico aporta lo necesario para verse moderno y profesional a la vez.