Mónica Morales.20 mayo

El color impregna todos los aspectos de la vida. En la naturaleza existe gran variedad de tonalidades y cada una de ellas afecta las emociones de manera distinta. Así, el color es capaz de estimular diferentes sentimientos y de darle forma a cómo se percibe el mundo.

Es común que las personas duden en incorporar color en sus guardarropas, sin recordar que este tiene el poder de comunicar sentimientos y beneficiar la salud y la mente de una persona.

Luigina Campos, experta en imagen, explica que “vivir la vida a colores te cambia la perspectiva para siempre. El color, al ser luz, es energía; esta eleva nuestras emociones. Podemos sentirnos tristes o agobiados por alguna razón, pero, al vestir de color o decorar nuestro hogar con colores, empezamos a sentir su energía positiva y a beneficiarnos de sus bondades. El color es terapia”.

Bondades de la terapia de color

En relación con las bondades del color, este le ayuda a la persona a sentirse feliz y mejorar su estado de ánimo, a la vez que le aporta emociones positivas. Por ejemplo:

  • Rojo: aumenta las palpitaciones de un individuo
  • Amarillo: aporta creatividad y jovialidad
  • Rosado: crea una energía más dulce, más romántica
  • Verde: aporta equilibrio y paz
  • Azul: transmite tranquilidad

“Todos estos mensajes que los colores comunican, el cerebro los codifica. Empiezan a formarse juicios de valor que pueden hacerme pensar que esa persona es más ordenada, atenta, alegre, entre otros”, comentó Campos.

¿Cómo podemos vivir una vida a color?

Para vivir una vida a color, la experta recomienda usar el que más le vaya a su piel, así como buscar tonos lisos, para empezar, y definir su objetivo tanto en lo profesional como lo social, sin olvidar la industria para la que trabaja.

En caso de que la persona se dedique a una industria más rígida y quiera crear más accesibilidad, se aconsejan tonos como verde, azul y blanco. Si se trata de una industria más accesible, como el área de publicidad, moda o belleza, innovar con colores más alegres, como los corales, menta o fucsia, es un recurso ideal para mostrar creatividad.

“Finalmente, incorpore el color poco a poco. No tenga miedo, salga de su zona de confort. Si hay un tono que le gusta y no lo tiene en su armario, intente incorporarlo. Hágase un estudio de color interno y externo para saber cuáles colores conectan mejor con su piel y con su ser”, mencionó Campos.