Sofía Alvarado, María Fernanda Salas.25 febrero

Jacqueline Soto y Daisy Matamoros, son el claro ejemplo de que con esfuerzo y amor a lo que se hace, se puede llegar muy lejos. Ambas mujeres soñadoras, de objetivos claros, hoy en día están cumpliendo sus sueños, colaborando con la seguridad y bienestar de la población costarricense.

Daisy Matamoros: La primera mujer en dirigir la Policía Penitenciaria del país
Daisy Matamoros, nueva directora de la Policía Penitenciaria. Foto Presidencia.
Daisy Matamoros, nueva directora de la Policía Penitenciaria. Foto Presidencia.

Daisy fue nombrada el pasado lunes 17 de febrero del presente año, la primer mujer costarricense en asumir la Dirección de la Policía Penitenciaria. Matamoros de 46 años, es madre de dos hijos, licenciada en derecho, con un postgrado en administración y oriunda de la Zona Sur.

Desde muy temprana edad, Daisy siempre supo a qué quería dedicar su vida: formar parte de un cuerpo policial. Durante su infancia estuvo en una escuela unidocente, en donde ella menciona que básicamente todos era primos y familia, tuvo una niñez muy bonita, acompañada de sus seres queridos, llena de juegos y buenas experiencias.

Su primer trabajo fue a sus 22 años, en el Juzgado Contravencional de Buenos Aires Puntarenas; después de eso, comenzó a entrar más en contacto con el tema policial, hasta llegar a convertirse en una policía, en donde su labor era resguardar y preservar las escenas del crimen. Concluyó sus estudios en la Universidad Latina, y para nadie fue una sorpresa su elección de carrera, pues Daisy heredó mucho de su abuela, a quien le decían “la generala”.

Matamoros laboró 18 años en el Ministerio de Seguridad Pública, fue subdirectora regional en Cartago, Pérez Zeledón y Pococí; directora del Instituto Nacional de Criminología, subdirectora de Adaptación Social y subdirectora de la Policía Penitenciaria. Además, en el 2004 y el 2006 fue designada por Costa Rica para integrar la Comisión de Mujeres Policías de Centroamérica y El Caribe, órgano que vela por la equidad de género en las instituciones policiales de la región.

Para ella una de las experiencias más difíciles que ha tenido que afrontar por su trabajo, fue en el caso de una pequeña de 10 años, la cual fue abusada sexualmente y la familia de ella le dio la espalda ante dicha situación. A Daisy se le otorgó temporalmente la patria potestad de la pequeña.

Según Matamoros, en general, la población costarricense ve muy bien a las mujeres que se desempeñan como policías y son pocos los comentarios fuera de lugar que se reciben.

Para Daisy este nuevo nombramiento es todo un reto y una gran oportunidad, en la que espera poder brindar lo mejor de ella. Le tomó un poco por sorpresa, pero lo asumen con mucho orgullo y con objetivos muy firmes en los cuales desea trabajar como bajar la reincidencia delictiva y también dignificar la función policial.

Jacqueline Soto Rivel: La primera mujer máxima jerarca de un cuerpo policial en la historia del país, Directora de la Policía de Control Fiscal
Jaqueline Soto Rivel, la primera mujer máxima jerarca de un cuerpo policial en la historia del país. Foto: Cortesía Ministerio de Hacienda.
Jaqueline Soto Rivel, la primera mujer máxima jerarca de un cuerpo policial en la historia del país. Foto: Cortesía Ministerio de Hacienda.

Es Máster en Derecho Notarial y Registral, de la Universidad de Costa Rica, y actualmente cursa un Doctorado en Derecho, en esa misma universidad. Desde el 2016 es la Subdirectora de Unidades Policiales, de la Dirección Regional de Alajuela. También, ha sido subjefe de la Delegaciones Policiales de San Sebastián, Quepos y Parrita. Tiene experiencia como instructora en el área jurídica de la Escuela Nacional de Policía y como asistente en el área legal, policial y de criminología del Grupo de Apoyo a Gestión Institucional, en el Ministerio de Seguridad Pública.

Soto nació en San José, pero finalizó sus estudios de primaria y secundaria en la ciudad de Quepos, siempre fue una persona muy deportista, le encantaba ir a la playa y jugar volleyball, dice que eso siempre ayuda a mantener la mente en calma. Jacqueline es amante del estudio, por ella estudiaría más carreras e idiomas afines a su actual profesión, la cual eligió al ver que los policías realmente tenían una necesidad importante de comprender mejor las leyes para llevar a cabo su labor.

Sus hermanos juegan un papel muy importante en su vida, ya que ellos le ayudaron económicamente para que logrará concluir parte de sus estudios. Su elección de carrera fue toda una revolución, debido a que sus padres temían por el peligro constante al que ella estaba expuesta, sin embargo, ya se acostumbraron y ahora la apoyan al 100 %.

En el desempeño de sus labores, muchas veces ha tenido situaciones que todavía recuerda. Una vez, durante un disturbio, una bala le rozó su brazo y fue golpeada fuertemente por las personas en el lugar.

Soto no considera que haya algún tipo de discriminación de género en el campo policial; “todo lo contrario”, asegura, aunque está consciente de que todavía sigue siendo una profesión dominada por hombres.

Jacqueline también es madre, y ama la profesión en la que se desempeña, porque para ella poder ayudar a los demás es la mejor experiencia que existe.