Daniella Víquez.13 febrero

Carmiña Romero creció en los setentas, donde la costura y la escena téxtil siempre estuvieron en su ADN. Desde el dry cleaning de su papá, el telar de sus tíos y hasta su mamá con su creatividad y habilidad para la costura, todos estimularon la parte manual de esta diseñadora de moda que pone en alto el nombre de Costa Rica en pasarelas internacionales.

Por varios años Romero tuvo que posponer sus sueños de ser diseñadora de modas: no podía costearse ir a estudiar esta carrera en el extranjero y luego se concentró en cumplir con las obligaciones familiares como esposa y madre, pero la espinita y el talento siempre estaban ahí, una llama que no se apagó.

Durante algunos años fue autodidacta, también recibió costura con Cavitia Villar –gran costurera y profesora– y poco a poco encontró su estilo. Así fue como supo en lo que debía encauzarse para hacer una diferencia en la escena de la moda nacional.

Su foco trata de prendas de vestir que con su colorido y su estética distintiva griten “Costa Rica” con su clima tropical y sin perder la elegancia de cualquier clase de evento que se puede hacer en un país como el nuestro: una fiesta en la playa, la montaña e inclusive un jardín.

Kiara West (modelo izquierda): Outfit: - Vestido: Carmiña Romero - Aretes + collar: Handmade - Zapatos: CRUDA Cristina Luconi: Outfit: - Blusa + falda: Carmiña Romero - Aretes: Granate 27 - Zapatos: CRUDA
Kiara West (modelo izquierda): Outfit: - Vestido: Carmiña Romero - Aretes + collar: Handmade - Zapatos: CRUDA Cristina Luconi: Outfit: - Blusa + falda: Carmiña Romero - Aretes: Granate 27 - Zapatos: CRUDA

Sin embargo, algo hacía falta para que su colección tuviera luz propia. Todas las opciones de estampados y las cosas que Romero se imaginaba para sus colecciones no se encontraban disponibles. Por esto se dispuso a crear sus propios estampados.

Esto fue posible con la ayuda de la familia de su esposo, dueños de una de las fábricas de mosaicos más antiguas del país (Mosaicos Doninelli) y que le han puesto el piso a incontables lugares históricos con su aire europeo tan gustado a principios del siglo XX. Romero con un evidente entendimiento a esa técnica y amor al patrimonio histórico de los pisos de nuestro país le puso su firma única a cada uno de sus auténticos estampados.

De las experiencias en pasarelas en el extranjero menciona: “Esas pasarelas han sido mi universidad, ahí puedo dar el salto hacia afuera y tener el feedback de gente que está en industrias grandes, competitivas”. Afirma que le emociona que ahí guste su colección y entiendan su visión.

Este mes de marzo la diseñadora de modas pone a la venta su colección verano-primavera 2018 que tuvo su estreno en el Mercedes Benz Fashion Week Guanacaste en diciembre del 2017 y también en el Fashion Week de Málaga en el 2017. Esta colección se titula Soul Sisters (Hermanas del alma), es una colección muy femenina y con el estandarte de lo poderosas que pueden ser las mujeres si nos unimos.

En el momento histórico que yo nací las mujeres estaban en rebelión y habían manifestaciones porque querían sus derechos. Ya exigían casarse con la persona que realmente querían (no el que el papá decía), no casarse, o tener su hijo sin casarse. Querían estudiar lo que les daba la gana, no lo que las obligaban en la familia, irse de la casa porque ya no se sentían amarradas a la pata de la cocina”.

La inspiración llega de esas mujeres con ahínco de salir adelante y que también calaron mucho en la moda del momento; con las minifalda, el bikini, los colores, era una mujer arriesgada y divertida.

Yo, que soy de la generación X, y los millenials tenemos una visión distinta de lo que es ser mujer. A nuestras hijas ya las educamos diferente, nosotras estamos cosechando muchas de esas luchas. No hay que despedazarnos solo porque una es más sexi. ¡No! Tenemos que unirnos y decir: ¡qué lindo cuerpo!"

Entender nuestras propias virtudes y nunca bajarnos el suelo, cuidarnos entre todas porque así somos más fuertes. Si queremos los mismos derechos tenemos que empezar por respetarnos a nosotras mismas como hermanas.

Esta colección busca que la mujer se sienta feliz de ser mujer: ponerse los colores, las enaguas, conquistar el mundo en vestido porque podemos y eso no nos hace menos poderosas. “Somos completamente capaces, tenemos que abrazar nuestra feminidad porque ser mujer es lo máximo” afirma su autora.

Finalmente, comparte un consejo con los jóvenes que se quieran acercar a este sector: “Es una industria muy receptiva pero hay que trabajar muy duro y trabajar todos los días como una hormiguita. También estar conscientes que cuando le cierran una puerta otra se va a abrir. Es indispensable buscar la esencia personal, ser fiel a ella y ser buena hermana o hermano con los demás”.