.15 abril, 2016
Natalia Astuacas
Natalia Astuacas

Pasar al frente de una chatarrera es un festín para Natalia Astuacas. Escondido en sus rincones polvorientos podría encontrarse el próximo lienzo de esta cartaginesa, que tiene 32 años de estar viva y 4 de ser artista plástica.

Aros de bicicleta, lonas publicitarias, puertas de lavadora y hasta una señal de tránsito abandonada en el horizonte le han servido de base a los rebeldes pinceles de Natalia. Ingeniar la forma de hacerlos parecer pinturas es su parte favorita: cura, pule y arregla cada reliquia que encuentra en el camino para crear vibrantes obras de arte.

Los dedos de Natalia Astúa Castillo manipulan un pincel de modo empírico. Ella nunca estudió bellas artes ni tomó clases de dibujo. Producto de una familia tradicional, el arte como carrera parecía una mala broma.

Natalia estudió periodismo y ejerció la comunicación durante nueve años, trabajando para medios alternativos y ONGs. Hace cuatro años renunció a su último trabajo en comunicación, como encargada del FIA 2012.

Mientras buscaba trabajo, creó una pequeña camada de imanes decorativos para la venta, con inscripciones provocadoras como "Vagina", "Yo amo el sexo" y "Yo soy negra". Para poder comercializarlos, abrió un perfil en Facebook llamado Arte con tacto. Se vendieron como pan caliente. Siguió con pines, placas para guindar las llaves y pinturas.

Toda expresión artística le sale a Natalia de las entrañas y es una propuesta de activismo. Astuacas tiene su norte muy claro: con su arte lucha por la igualdad de género y por el freno al consumismo mediante la reutilización.

Travesía desdibujada

Una vez que se convirtió en artista a tiempo completo, la vida de Natalia giró: dejó de tener ingreso fijo, renunció a vivir sola y abandonó gustos como comprar ropa o salir a cenar. Lamentablemente, emprender con arte en Costa Rica no da para subsistir. No solo eso, en nuestro país ser artista no termina de considerarse una profesión.

"He dado a entender a mi familia que tengo un trabajo porque lo he verbalizado. Antes escuchaba decir: "Es que Natalia no trabaja" y siempre voy a contradecir a quien lo diga, porque sí tengo un trabajo. La diferencia es que no tengo un ingreso fijo ni horario de oficina", enfatizó Asutuacas.

Ser artista es lidiar con una lucha interna entre la comodidad de sentirse plena con lo que se hace y no tener ni un cinco. La inestabilidad es protagonista definitiva. Astuacas confiesa que decenas de veces lo ha querido dejar todo y buscar un trabajo de 8 a 5.

"Son cuatro años ya de manchas en la ropa, de cuadros, de festivales, de exposiciones, de autogestiones... Porque nunca he tenido intervención de empresas, de managers, de nadie", contó la artista.

En Costa Rica son pocos los representantes artísticos y las experiencias de colegas de Natalia no han sido buenas "Ponen a un artista a producir full, el famoso manager se gana un 60% y el artista solo el 40%... Se dejan tu plata y tu talento y como hay un contrato de por medio ya no podés hacer nada cuando te sentís estafado", criticó.

Trazarse camino

Natalia está consciente de que aún es una artista emergente y le falta ganar reconocimiento en el gremio. Sin embargo, Arte con tacto se considera un emprendimiento ya establecido de acuerdo con el Decimosétimo Informe del Estado de la Nación, pues sobre pasa los 3 años y medio de existencia.

"Yo entiendo que soy una artista emergente y no voy a vender una obra en mil dolares. Mis obras las vendo en unos 50 a 60 mil colones. Es un precio muy accesible para la gente y yo quedo contenta porque no cobré en exceso", aseguró la comunicadora.

Natalia es hermética e independiente. Está acostumbrada a que su camino se lo traza sin ayuda de nadie. Se aclimató al auto empoderamiento y ahora quiere transmitir esa práctica a otras mujeres artistas. Para lograrlo, formó un colectivo de 10 mujeres artistas con el fin de exponer este mes de marzo en Casa Batsu en la muestra "Nuestros cuerpos, nuestras trincheras". Esta iniciativa es un impulso para mujeres artistas que no se han atrevido a exponer su obra.

Para emprender no hay manual ni estructura y Astuacas considera que sobrevivir es cuestión de carácter y personalidad.

"Hay muy poca gente que entiende el valor del arte. Una misma pone el respeto. Si una sigue creyendo que la gente va a llegar a valorar el trabajo, se queda sentada toda la vida. Hay momentos en los que se llega a negociar, pero uno es el que pone el precio de su trabajo", dijo.

Natalia tiene alma emprendedora porque a partir de cero logró hacer algo y mantenerlo. Para ella, Arte con tacto no es una Pyme, pero sí como un emprendimiento al que planea seguir aferrándose con las uñas.

Básicos para emprender según Natalia Astuacas

Tener presente que no va a ser fácil.

Ser insistente y perseverante: tocar puertas hasta el cansancio.

No dejarse llevar por la estructura del sistema y arriesgarse.

Prepararse para estar estable un tiempo e inestable otro.

Ejercitar siempre la creatividad y trabajar todos los días.

Buscar ayuda en becas y convocatorias en el extranjero u optar por fondos nacionales como ProArtes.

Montar proyectos completos y tocar puertas hasta que alguien se interese.