El Mercurio/GDA/Chile.28 diciembre, 2018

La idea de Ximena Sariñana era encandilar la oscuridad de su último álbum, “No todo lo puedes dar” (2014), con algo completamente distinto, un impulso renovado que surgió tras un revelador viaje a Brasil y que se tradujo en una decodificación musical que se le coló por todos los sentidos.

“Me fui por un mes a Río de Janeiro en la época de los Juegos Olímpicos (agosto de 2016) y la música del lugar me voló la cabeza”, cuenta la cantante mexicana, quien se impregnó de la fusión carioca que abrió sus márgenes más allá del pop o el rock alternativo.

“Me impresionó cómo mezclan sus melodías, que son tan de ellos, con todo, eso me inspiró muchísimo, sobre todo escuchando el dancehall o el funk favela”, dice Sariñana, desclasificando la raíz de su nuevo giro sonoro, que apresuradamente algunos medios de su país etiquetaron como reggaetón, tras conocer sus primeros dos sencillos: “¿Qué tiene?” y “Si tú te vas”, que coquetean con un pulso tan electrónico como urbano.

“Después de Brasil pensé en qué sería el equivalente en Latinoamérica a todo lo que escuché ahí y me conecté con cosas más rítmicas y latinas”, dice Sariñana, con algo de timidez, antes de tratar de explicar algo que a primera oída podría generar ruido: “Lo que pasa es que antes yo no me percibía como una artista latina. Claro, soy mexicana y canto en español, pero nunca me identifiqué con lo latino y ahora quise explorarlo más”, plantea.

Retratos a la cantante mexicana Ximena Sariñana. Fotos Melissa Fernández
Retratos a la cantante mexicana Ximena Sariñana. Fotos Melissa Fernández

El álbum, señala, espera lanzarlo a fines de marzo próximo, momento que podría coincidir con su retorno al país para presentar este nuevo material. “Estoy trabajando duro para eso. Ya tengo algunos shows confirmados como el del Festival Estéreo Picnic en Bogotá -del 5 al 7 de abril- y mi idea es ir a Santiago por esas fechas”, se proyecta para venir a mostrar su renovado espectáculo, que advierte no debería etiquetarse de forma tan extrema.

“Lo que he mostrado, definitivamente, no es reggaetón. (...) En el disco hay temas que no suenan a nada de eso. Quizás algunos que puedan tener influencia urbana, pero el álbum no va por ahí”, advierte la intérprete.