Mónica Morales.8 abril

Dicen que detrás de un gran hombre hay una gran mujer. Nada más falso. Michelle Obama nunca estuvo detrás sino a la par –y en ocasiones, un paso adelante– de Barack Obama, el primer presidente negro de los Estados Unidos.

En este 2019, y por por primera vez en 17 años, Estados Unidos eligió a una mujer que no es Hillary Clinton como la más admirada en ese país. Exacto: Michelle Obama ahora ocupa ese lugar.

El reconocimiento no es gratuito. En los ocho años que estuvo en el cargo, la ex primera dama estadounidense –y primera afroamericana en desempeñar esa función– fue una destacada defensora de las mujeres y las niñas en todo el mundo, impulsó planes para atender a las familias de los veteranos de guerra, propulsó un programa para reinventar los menús de los comedores escolares de Estados Unidos e introdujo cambios drásticos encaminados a promover una vida saludable y activa en las familias.

De hecho, uno de sus mayores legados en la Casa Blanca es una huerta orgánica de 260 metros cuadrados que provee más de mil kilogramos de alimento al año.

Pero además, Michelle Obama tiene algo que hace que sus logros y esfuerzos sean aún más agradables: su sentido del humor. Nos enseñó pasos de baile, se presentó en los Grammys, apareció en Plaza Sésamo y causó furor en el programa Carpool Karaoke cantando junto a Missy Elliott. Además de inteligente, es cool.

Recientemente publicó un libro con su historia. Becoming se ha convertido en un best seller donde narra desde su infancia, su educación, la relación con Barack Obama, cómo fue meterse de lleno en una campaña política, su vida como primera dama y cómo es ahora que dejó de estar rodeada por agentes del servicio secreto en todo momento de su vida para volver a disfrutar de su intimidad.

Cálido, lúcido y revelador, Becoming es un libro con un relato íntimo de la ex primera dama de Estados Unidos, Michelle Obama. Una historia de una mujer maravillosa que nos inspira a seguir su ejemplo y amar la esencia femenina.
Cálido, lúcido y revelador, Becoming es un libro con un relato íntimo de la ex primera dama de Estados Unidos, Michelle Obama. Una historia de una mujer maravillosa que nos inspira a seguir su ejemplo y amar la esencia femenina.

En sus memorias, reflexivas y cautivadoras, Michelle Obama nos invita entrar en su mundo relatando las experiencias que han forjado su carácter. Nos hace sentir que es nuestra amiga.

Creció en la zona sur de Chicago, en una familia humilde; su padre, Fraser Robinson, era empleado en una planta de agua, mientras que su madre, Marian Shields Smith, trabajaba como secretaria.

La historia de su vida, contada en sus propias palabras y en sus propios términos, llega en un momento en que Michelle y Barack Obama han regresado a la vida pública después de haber adoptado un perfil bajo tras el triunfo del presidente Donald Trump (y de él también habla).

La gran abogada

A pesar de las limitaciones económicas, los padres de Michelle inculcaron en ella y en su hermano mayor, Craig, el interés por el arte y la cultura, y la importancia de recibir educación de calidad.

“Algunos aspectos que influyeron sustancialmente en la vida de Michelle sirven de guía para la mejora de los sistemas de educación. Son la involucración continua de los padres en la educación de sus hijos, la motivación, para que mejoren sustancialmente las condiciones de vida, y la búsqueda de profesores efectivos y dedicados a su labor”, escribe el columnista Carlos Angulo Galvis en el periódico El Tiempo, de Colombia.

Fotos: Shutterstock.com
Fotos: Shutterstock.com

Gracias a su dedicación al estudio, a su compromiso con su futuro y a la continua motivación de sus padres, Michelle Obama y su hermano fueron admitidos en Princeton, una de las mejores universidades de Estados Unidos.

El proceso educativo de Michelle continuó con sus estudios de Derecho en la Universidad de Harvard.

Su historia de amor

Su encuentro con el futuro presidente ocurrió al final de su primer año como abogada en una firma de abogados. El bufete contrató durante las vacaciones de verano a Barack Obama, un estudiante de derecho de la Universidad de Harvard que había adelantado sus estudios en la Universidad de Columbia y, después de algunos años de trabajo en asuntos comunitarios, había decidido ser abogado.

Michelle fue designada mentora del estudiante, y sus principios e intereses coincidieron admirablemente. A tal punto que después de algunos años contrajeron matrimonio.

Fotos: Shutterstock.com
Fotos: Shutterstock.com

“Deseo, gratitud, plenitud y admiración” son los calificativos que Michelle usa en su libro para describir sus primeros sentimientos hacia Barack. En él detalla cómo el joven con raíces hawaianas le propuso matrimonio de manera sorpresiva y con un tinte de humor.

Cuando se plantearon la idea de que Barack presentara su candidatura para presidente de los Estados Unidos, Michelle lo apoyó. “Dije que sí porque lo amaba y tenía fe en lo que era capaz de conseguir”, escribe. Sin embargo, en el fondo, ella creía que no ganaría; al final, no dejaba de ser un hombre negro en Estados Unidos. Los votantes la sorprendieron, a ella y al mundo.

Momentos difíciles

Parecen la pareja perfecta. Barack y Michelle se lucen juntos ante las cámaras. Sin embargo, todo matrimonio sabe que la vida en pareja tiene sus baches, muy a pesar del amor. En su libro narra cómo tuvieron que optar por ir a terapia y aprender a comunicarse mejor.

“Muchas personas nos ven a Barack y a mí como modelos a seguir, particularmente cuando se trata del tipo de relación que ellas desean tener. Estamos muy agradecidos por supuesto, pero no quiero que las personas se lleven una idea equivocada"

"No quiero que la gente piense que un buen matrimonio significa una buena foto en Instagram o un cálido abrazo en el escenario”, expresó al periódico Chicago Tribune.

“Así que me pareció importante compartir algunas de las partes más difíciles de nuestra historia como pareja, precisamente porque las personas no suelen hablar abiertamente sobre temas como los problemas de fertilidad o conflictos matrimoniales. A menudo, ese tipo de temas se mantienen en secreto, pero son aspectos de la vida a los que se enfrentan muchas parejas y no son nada de lo que deban avergonzarse. Mi intención era que, al compartir este tipo de detalles, las mujeres y las parejas reconocieran que en el transcurso de una relación que dura la mayor parte de tu vida, es normal enfrentar algunos obstáculos”, agregó.

Fotos: Shutterstock.com
Fotos: Shutterstock.com

Por primera vez Michelle Obama reveló los problemas de fertilidad. La ex primera dama Michelle Obama cuenta el dolor que vivió al tener un aborto espontáneo hace unos 20 años. “Sentí que había fallado porque no sabía qué tan comunes eran los abortos espontáneos, porque no hablamos de ellos”, dijo durante una entrevista en el programa de televisión estadounidense Good Morning America.

“Creo que es importante hablar con las madres jóvenes sobre el hecho de que ocurren abortos involuntarios”, dijo Michelle a la periodista Robin Roberts.

Además, tuvo que recurrir a la fertilización in vitro para concebir a Sasha y Malia, que hoy tienen 18 y 21 años. En su libro escribe haberse sentido resentida por tener que inyectarse los tratamientos mientras su esposo estaba trabajando en la legislatura estatal de Illinois. "Nada de esto era su culpa, pero no era una situación equitativa tampoco", escribe.

Abrir su corazón y su historia es un acto solidario con otras mujeres. "Creo que es lo peor que nos hacemos los unos a los otros como mujeres, no compartir la verdad sobre nuestros cuerpos y cómo funcionan", dijo Obama en la entrevista televisiva.

Además narra cómo tuvo que lidiar con ser madre de dos niñas que estaban constantemente bajo el escrutinio público. Su trabajo no solo era ser mamá sino procurar que sus niñas tuvieran una infancia y adolescencia lo más normal posible, dentro de lo que se podía.

Con los ojos encima

En su libro detalla lo complejo que es tener los ojos del mundo encima. De repente, la ropa que usaba era fuente de críticas o halagos. Sus zapatos, sus perlas, sus cinturones, vestidos, peinados… todo era analizado. “Parecía que a la gente le importaba más mi ropa, que lo que decía”, relata.

Foto: Archivo Grupo Nación
Foto: Archivo Grupo Nación

Michelle explica que era injusto: su esposo repetía su traje una y otra vez, su mayor dilema era si usar o no corbata, mientras que ella se convirtió en un referente de moda. ¿Qué hizo? Aprovecharse de las circunstancias. Junto con su estilista, Meredith Koop, utilizó su imagen para promover nuevos talentos y diseñadores latinoamericanos como Jason Wu o Narciso Rodríguez.

Además, sabía que iba a ser criticada si era muy ostentosa, pero también si era demasiado sencilla. Así que mezcló estilo: utilizaba una exclusiva enagua de Michael Kors con una blusa comprada en una tienda común. Brillante.

Su legado

Los derechos de las niñas y mujeres fueron su bandera. Promovió que se destinaran miles de millones de dólares para ayudar a la escolarización de chicas en todo el mundo. En Estados Unidos trabajó ayudando a las jóvenes a solicitar becas federales.

Obama ofreció una recepción en la Casa Blanca para los defensores de los derechos de las mujeres durante la celebración de la promulgación de la Ley Lilly Ledbetter Fair Pay de 2009.

En el programa Joining Forces contribuyó a convencer a empresas de que contrataran o formaran a más de un millón y medio de veteranos y cónyuges de militares.

Con su programa de mejorar los menús de los comedores escolares, 45 millones de niños comen desayunos y almuerzo más saludables. Además, mediante el programa Let’s move!, 11 millones de estudiantes dedican 60 minutos al día a la actividad física.

Palabras contra Trump

Casi al final del libro, Michelle Obama critica las posturas de Trump y recuerda el molesto pasaje de cuando el ahora presidente de Estados Unidos se jactó de sus agresiones sexuales hacia mujeres.

“La dominación es una forma de deshumanización. La materialización más fea del poder”, escribe la ex primera dama.

“He pasado noches en blanco, echando humo por las cosas que han ocurrido. Resulta alarmante comprobar que el comportamiento y las prioridades políticas del presidente actual han llevado a muchos estadounidenses a dudar de sí mismos y a recelar y tener miedo de los demás”, escribe al final de sus 523 páginas.

Por supuesto, clásico a su estilo, Donald Trump respondió con una nueva acusación. “Le pagaron mucho dinero para escribir un libro y siempre esperan un poco de controversia”, dijo Trump.

En diversas presentaciones de su libro, Michelle Obama ha intentado acabar con la especulación de que se está preparando para una carrera en la política. “Nunca he sido fanática de la política, y mi experiencia a lo largo de los últimos diez años ha hecho poco para cambiar mi actitud”, escribe. “La maldad sigue desanimándome”.