Cecilia López.1 octubre

Por más dóciles que puedan llegar a ser, los caninos son animales y por ende, su instinto puede hacer que respondan de manera inesperada a ciertas situaciones, asimismo, también pueden padecer de una enfermedad que los incite a actuar agresivamente.

Es importante tener conocimiento sobre el lenguaje físico de las mascotas, para reconocer cuando el perro se encuentra incómodo, nervioso o agresivo para evitar accidentes. Para ello, la campaña ¨Prevengamos las Mordeduras de Perros¨ muestran 25 recomendaciones que contribuyen a prevenir las mordeduras de los perros a las niñas y niños:

MITOS                    VERDADES
Nunca me va a pasar a mí. En Costa Rica existe 1 perro por cada 4 personas y la probabilidad de tener un encuentro con un perro es muy alta. Por el poco conocimiento del lenguaje, la realidad es que le puede pasar a cualquier niña o niño.
Mi perro nunca mordería. No debe subestimarse las emociones de los perros, todos queremos creer que nuestros perros son buenas mascotas, pero son seres vivos y sus reacciones pueden no ser predecibles, por ejemplo con miedo o con alguna enfermedad.  
Mi perro está adiestrado, no va a morder. Las emociones de los perros, al igual que en los humanos, no están ligadas al desarrollo del intelecto. Si bien el adiestramiento ayuda a que el perro se comporte mejor, esto nunca puede omitir que el animal se enoje o sienta miedo ante alguna situación especial, o que esté enfermo.
Solo los perros grandes muerden a los niños porque son más agresivos. Todos los perros grandes y pequeños tienen la capacidad de morder. Es evidente que una mordedura de un animal más grande tiene mayores implicaciones físicas y secuelas en las personas menores de edad. 
Los perros más bravos son los American Stanford y los Pitbull. No existen razas peligrosas, solo dueños peligrosos, así como niñas y niños mal vigilados. En la conducta, la genética importa menos que el ambiente, pero es una realidad que existen individuos, en todas las razas, más propensos a causar accidentes. Muchas veces por no ser adecuadamente socializados y otras por enfermedad o haber desarrollado una condición, como ceguera o sordera. 
Si el perro tiene hambre es más fácil que pueda morder. Si el perro tiene hambre puede tender a defender más su recurso de alimento y aunado a la irresponsabilidad de sus dueños, puede ser más factible que exista una mordedura, pero por protección del recurso,  no por depredación de un ser humano.
Los perros muerden y atacan a los niños por su tamaño. Los perros tienen un lenguaje corporal que los seres humanos no siempre sabemos interpretar. Existe una escala de la agresividad que como cualquier otro ser vivo expresa incomodidad ante determinada situación, esta inicia con gestos de desagrado suaves y va escalando hasta llegar a la mordedura que es el último recurso del perro para detener una situación. Si los niños no son guiados en las interacciones con perros por sus padres y no saben leer el lenguaje del perro, si exceden los límites de permisividad del animal, si tocan los recursos del perro sin que esté acostumbrado, si gritan, si corren, si juegan brusco, si jalan orejas o cola, si suben a caballo en los perros, son más propensos a sufrir una mordedura que un adulto.
Si le toca la comida a un perro, él lo atacará. Los perros al igual que las personas y los demás animales, defendemos la comida y el espacio. Muchos animales pueden enseñarse para que les acaricien e incluso que se les remueva la comida mientras se alimentan. Pero no es la regla. 
Si usted se quiere hacer amigo de un perro lo primero que tiene que hacer es extenderle la mano. El saludo de un animal debe ser tan respetuoso como el que realizamos al conocer otra persona, no debe ser invasivo (nunca tocaríamos la cabeza de otra persona al conocerla, ni lo abrazaríamos, ni lo besaríamos si no le conocemos), y se debe dar y respetar la decisión del perro de interactuar o no con nosotros.
Pasos para saludar un perro:
Pregunte al dueño el nombre del  perro y si puede tocarse.
NO mire el perro directamente a los ojos
Disponga su cuerpo no de frente al animal sino de lado
Utilice una voz suave y tierna
Llámele por su nombre
Ofrezca el puño de su mano resguardando sus dedos para que el animal le huela
Acaricie el animal en el cuello o espalda. Nunca sobre la cabeza (no lo haríamos con otra persona).
Los zaguates son perros que muerden más a los niños. Las razas no definen el comportamiento de un animal, tal como tampoco la etnia a los humanos. Mucho animal que anda suelto en la calle, está mejor socializado, que otros que permanecen encerrados en sus casas.
Las razas pequeñas son más seguras para los niños. Los perros de razas pequeñas no son aptos para niños pequeños, muchos de los perros pequeños en especial los cachorros que son más frágiles sufren golpes, fracturas, caídas e incluso muerte debido a la interacción con niños pequeños. Los perros de raza mediana y grande soportan mejor la transición de la infancia de los niños y al ser menos frágiles se involucran más en los juegos.
Si el perro está en casa desde antes de nacer un niño, se vuelven celosos cuando llega el nuevo miembro a casa. Es un factor nuevo en el ambiente, con forma y olor diferente. Accidentes por mordidas en esas etapas tan tempranas, son desde muy raros hasta inexistentes.  Los propietarios deben de informarse acerca de los procesos de socialización de la mascota con el nuevo integrante de la familia de manera que todo marche en armonía. Existen cursos en el país en este tema los brinda la Asociación Nacional Protectora de Animales (ANPA).
Los perros que se crían desde pequeños en casa, son más amables y cariñosos con los niños. No existen reglas, por ejemplo, perros callejeros, o adultos adoptados pueden tener un mejor comportamiento que un cachorro criado por un propietario inexperto o abusador.
Todas las razas de perros pueden ser mascotas leales y adorables. Siempre y cuando los animales se socialicen, se traten con respeto, se ejerciten, se cuiden sus enfermedades, se esterilicen, pueden ser leales y adorables a su modo.
Si un perro me muerde me va a dar rabia. El último caso de Rabia Canina registrado en Costa Rica, ocurrió en el poblado de Tempatal en La Cruz de Guanacaste en el año 1987 (tres décadas), pero en el país algunos animales silvestres si tienen Rabia, y por eso la amenaza es constante. Por eso, no se deben de tocar los animales silvestres y debemos vacunar a los perros anualmente contra Rabia.
Si un niño es mordido por un perro, primero debe de lavarse y atenderse en casa. Toda herida o lesión causada en un niño debe ser vista de inmediato en el centro médico más cercano.
Si mi perro mordió a un niño, lo llevan a SENASA y lo matan. El SENASA realiza una evaluación individual de cada caso, donde se valora la responsabilidad del propietario, ambiente, salud del animal y comportamiento y con base en esto se toma la decisión de dejarle en el lugar con aumento de medidas de seguridad, si se da en adopción a otra persona, o si el perro presenta un peligro para la sociedad o para el mismo si se realiza la eutanasia del mismo.
El tener a un perro en un espacio pequeño, y mal cuidado, lo hace más agresivo y riesgoso para morder a un niño. Totalmente correcto y no solo a los niños sino también a adultos y a otros animales.
Los perros como American Stanford y Pitbull cuando muerden no sueltan a su presa, por lo que un niño puede fallecer. La gente cree cosas que no son ciertas, como que esas razas desmontan la mandíbula o tienen más libras de presión NO es correcto.
La mordedura de un perro grande y musculoso independientemente de su raza va a ocasionar más daño que el de un perro pequeño y delgado.
Los perros que más muerden son los American Stanford y los Pitbull. Existe todo un componente mediático, falta de información respecto a razas, miedo generalizado, amarillismo referente a las mordeduras de estos perros.
Los American Stanford son perros adecuados y amigables para los niños. Si son socializados, educados con amor, límites claros, guiados en las interacciones, son adecuados y amables al igual que cualquier otra raza de perro bajo las mismas condiciones.
Si un perro está en condiciones adecuadas no van a morder a un niño. Un perro puede tener todas las condiciones de un millonario, pero sus emociones no son directamente proporcionables a esto, al igual que en los seres humanos, pueden existir enfermedades de fondo, , desequilibrios hormonales, comportamientos sexuales, cambios en el ambiente, cansancio, problemas visuales, osteoarticulares, muchísimas cosas que pueden desencadenar que cualquier ser vivo muestre agresividad. Lo mismo que si es un animal que se encuentra en hacinamiento, mal alimentado, sucio y enfermo. 
Si se le toca la cola al perro lo atacará. Si una persona desconocida toca la cola de un perro si es probable que le muerda, al igual que si le toca el trasero a otra persona sin su permiso o sin conocerle íntimamente.
Si se acerca a tocar los cachorros de una madre los va a atacar. Si hay una probabilidad alta por eso no se recomienda en especial que los niños toquen los cachorros de perra parida sin supervisión de sus padres, pues algunas tienen un instinto maternal muy desarrollado. 

Esta campaña es impulsada por el HNN, SENASA y el PANI con el apoyo de: Doctor Robert, Grupo INS, Nexgard, Súper Perro y Telecable.