Andrea González Mesén.22 agosto

La ilusión de estrenar un espacio puede venir acompañado de un caos entre cajas, desorden y hasta la pérdida de una que otra cosa.

Para evitar que este proceso de mudanza sea todo un trauma la mejor manera es contratar a una organizadora profesional. Sí, como las que se ven en televisión. Si se quiere, ellas se encargan de todo el proceso.

Iliana Navarrete, propietaria de la marca Balans, explica que la mayoría de sus clientes buscan esta nueva modalidad de mudanza simplemente por la comodidad. Así mientras ella se encarga de ordenar estratégicamente espacios los dueños de las casas aprovechan esos días para vacacionar.

Una mudanza de un apartamento de una única persona puede tardar tres días, mientras que el cambio de una familia de cinco miembros puede llevarse hasta una semana, todo dependerá de la cantidad de cosas que tengan en casa.

El desapego de las cosas destaca entre los aspectos que es indispensable trabajar para una mudanza, se contrate o no a un profesional. Dejar de una vez por todas aquello que no necesariamente nos sea de utilidad.

Navarrete explica que este proceso se logra en tres pasos: depuración, limpieza y organización.

“Estamos tan acostumbrados a creer que organizar es guardar, pero no se trata de eso. Si solo guardamos nos llenamos de cosas que no vamos a utilizar, no sé bien donde está lo que sí necesito y hasta se me olvida qué es lo que hay”, explica. Lo bueno de desprenderse de lo material está en ayudar a otros. Claro, todo debe estar en perfecto estado. Balans, por ejemplo, entrega muchos de los artículos al bazar del Proyecto Educativo Suri, ubicado en la comunidad de Pavas; y mucha de la ropa es donada a Adaptación Social.

Si ya está decidido en mudarse con un asesor asegúrese de que este cuente con los materiales idóneos para el embalaje y sobre todo que exista una conexión entre el profesional y la familia. Dejar claro qué desea colocar en qué sitio, que desea conservar y renovar es clave para un proceso exitoso. Navarrete dio algunos consejos indispensables si desea realizar usted mismo la mudanza. Pero advierte de estos procesos de cambio siempre generan caos que en definitiva no se solucionan en la primera noche.

1. Haga una lista de todas las pertenencias.

2. Si tiene tiempo empiece el embalaje tres meses antes con todos los artículos de temporada como ropa de invierno y decoraciones navideñas. Las vajillas extra y aquello que casi no utiliza dos meses antes. Una semana antes: su ropa, artículos de la despensa y electrodomésticos pequeños. Casi por último lo básico de la cocina.

3. Prepare un kit básico para pasar la primera noche.

4. Todo los muebles de madera y vidrios tienen que estar cubiertos con plástico para evitar que se quiebren o rayen.

5. Cuidado a la hora de esquivar cajas. Las cajas pequeñas y medianas sean para artículos muy livianos, las grandes para otras cosas para poder manipularlas fácilmente. Recuerde etiquetar con detalle cada una de la cajas. Si es posible ordénelos por colores y por zonas de la casa.

6. Definir el destino de las cosas. Este es parte del proceso de depuración. Lo ideal es que realmente se lleve lo que necesita, aquellas cosas que la hagan sentirse bien, que no le traiga malos recuerdos o genere molestias. Debe llevar con usted lo es funcional, no solo porque es bonito.

7. Lo que se queda, se dona, se recicla o se bota.

8. Cuando llega al nuevo destino descargue las cajas y colóquelas directamente en el espacio de la casa al que corresponde su contenido. Le dará más orden y control.

9. Dos espacios que son importantes de empezar a armar son la cocina y el cuarto principal o las habitaciones de los niños.