Andrea González Mesén.19 diciembre, 2018

La decisión de adquirir una mascota (perros y gatos), no es algo que se deba tomar a la ligera. Debe ser tomada en familia y teniendo en mente que una mascota, dependiendo de la especie, su raza y tamaño, puede llegar a vivir entre 10 y 20 años.

Una vez que se haya llegado a la conclusión de que están listos para recibir a un nuevo miembro en su familia, el próximo gran paso es dónde encontrarlo. Usted querrá asegurarse de no obtener un perro o un gato que provenga de un criadero ilegal o fábrica de cachorros y esto es algo que no siempre es fácil de reconocer.

Solicite el carné de vacunas antes de adoptar un animal. El control veterinario es indispensable.
Solicite el carné de vacunas antes de adoptar un animal. El control veterinario es indispensable.

Lamentablemente es posible que algunos lugares que a simple vista parecen ideales, no lo sean. Para evitar esto, Humane Society International - Latin América (HSI LA), una organización de bienestar animal con sede regional en San José, nos brinda algunos consejos para que obtenga un perro o gato sano y bien socializado que no drene sus emociones o su billetera:

  • Considere la adopción como primera alternativa, adoptar es una excelente decisión. Los refugios/albergues para animales o grupos de rescate por lo general tienen decenas que esperan tener un hogar.  
  • Si la adopción está fuera de sus opciones, lo primero es encontrar a un criador responsable y visitar las instalaciones o recintos donde se encuentran los cachorros y sus madres.   
  • Nunca compre un cachorro sin antes ver con sus propios ojos las condiciones dónde fue criado y en las condiciones en las cuales se encuentran los padres.   
  • No adquiera cachorros con menos de 2 meses de edad.   
  • Vigile que el establecimiento cuente con un Certificado de Operación Veterinaria (CVO) vigente, este CVO es otorgado en Costa Rica únicamente por el Servicio Nacional de Salud Animal (SENASA).  
  • El lugar debe contar para cada uno de sus animales con las tarjetas de vacunación y desparasitación al día, además, deben estar firmados por el médico veterinario responsable del lugar o el criadero.  
  • Recuerde que usted está en todo su derecho de pedir un certificado de salud que indique la raza o cruce, edad, procedencia (nombre del criador o criadero), cumplimiento y próximas fechas de los protocolos de medicina preventiva. También, la información de la dieta y cualquier otra indicación que necesite para su sano desarrollo.   

Una vez que tenga en su hogar la mascota seleccionada, tome en cuenta algunos factores para su cuido, como evitar que pasen hambre y sed, asegurarse que el espacio de convivencia sea el adecuado para su tamaño, mantener dicho sitio limpio, llevarlo al veterinario y tener un control de las vacunas y medicamentos, revisar que no tenga ninguna lesión que pueda agravarse con el tiempo, y por último, que esté libre de miedo y angustia. Las mascotas necesitan un entorno que les permita evitar el sufrimiento mental y el estrés.

“Ya sea que quiera un cachorro o un adulto, uno de raza pura o mixta, las asociaciones, albergues o refugios son una excelente opción. Y al adoptar, estará salvando una vida”, destaca Amanda Chaves, Gerente de Animales de Compañía de la HSI/LA.

¿Qué son las fábricas de cachorros?

Las fábricas de cachorros son lugares de cría que maximizan las ganancias por encima del bienestar animal y producen cachorros a gran escala para la venta, ya sea a través de Internet, de avisos en periódicos, de intermediarios o en tiendas de mascotas. El objetivo es producir tantos cachorros como sea posible con un costo mínimo y un beneficio financiero máximo para el criador.

¿Cómo causan las fábricas de cachorros sufrimiento a los animales?

Las fábricas de cachorros no pueden satisfacer las necesidades de los animales ya que estos viven toda su vida en espacios inadecuados y, por lo general, en condiciones de sobrepoblación, con frecuencia con una higiene deficiente y sin la atención médica veterinaria necesaria.

La mayoría de las hembras reproductoras pasan toda su vida en jaulas pequeñas, sucias y sin poder hacer ejercicio, sin amor y alejadas de todo contacto humano. Son obligadas a reproducirse continuamente hasta que sus cuerpos cansados y gastados finalmente se dan por vencidos y no pueden criar suficientes cachorros (por lo general, a los cuatro o seis años de edad). En este punto, ya no se consideran rentables por lo que muchas veces son sacrificadas.

Características de las fábricas de cachorros:

ENCIERROS: Por lo general los animales se mantienen encerrados toda su vida en jaulas con piso de metal que les pueden causar daño permanente en sus patas. Muchas veces, también los mantienen a la intemperie en jaulas con poca o nula protección contra frío, lluvia o calor.

HACINAMIENTO: Los animales usualmente se mantienen en jaulas muy pequeñas y estrechas donde no pueden darse vuelta o pararse por completo. Algunos incluso han sido encontrados en armarios oscuros o jaulas clavadas en el piso para no ser movidas nunca del lugar.

SUCIEDAD: Las jaulas a menudo están apiladas una encima de la otra, por lo que el excremento y la orina cae sobre los animales adultos y los cachorros de las jaulas de abajo. Hay poca o ningún tipo de limpieza. La acumulación de olores (amoníaco) puede ser muy molesta y hasta peligrosa para la salud del animal.

DESNUTRICIÓN: La desnutrición es común. En muchos casos, los animales son alimentados con lo mínimo necesario para mantenerlos vivos y reproducirse. La comida que se les da generalmente es de mala calidad nutricional y la más barata que se puede comprar. A menudo, no cumple siquiera con sus requerimientos nutricionales diarios. Como resultado, las enfermedades relacionadas con la desnutrición son comunes.

FALTA DE ATENCIÓN VETERINARIA: La atención veterinaria es mínima o inexistente. Muchos de los animales no son vacunados ni desparasitados adecuadamente, por lo que el contagio de enfermedades es usual. Los criadores también permiten que ocurra la sobre reproducción y la endogamia. La mayoría de cachorros tiene, o desarrollará, defectos genéticos y/u otros problemas de salud en algún momento de su vida como resultado de las malas prácticas de cría. A menudo tienen problemas de comportamiento y de temperamento, como resultado de una completa falta de socialización con humanos u otros perros.