Redacción PERFIL.25 mayo

Alrededor del mundo, y de un día para otro, las autoridades de salud informan que las escuelas públicas y privadas deben cerrar sus puertas por tiempo indefinido, a raíz del COVID 19.

Ahí nació la gran pregunta… ¿Qué va a pasar con nuestros niño y jóvenes que se encuentran estudiando en escuelas y colegios alrededor de nuestra querida Costa Rica?

Unos centros educativos estaban más listos que otros para continuar con el proceso de educación de sus estudiantes a través de las clases virtuales, que ha sido el tema de conversación del momento, dados los grandes retos que esto conlleva. El inconveniente más grande para el país ha sido que algunos centros educativos no han podido continuar con el proceso formativo de sus alumnos.

Otro nuevo desafía nace con los estudiantes y sus familias, que han tenido el privilegio de iniciar una educación virtual en casa. Los alumnos de segundo ciclo (IV, V y VI grado) y secundaria lo han podido realizar con mucha independencia, diferente a los niños más pequeños de preescolar y primer ciclo (I, II y III grado).

Cuando los padres de familia han tenido que apoyar e involucrarse con sus hijos en el proceso, no les ha sido tan fácil, y en algunos casos han requerido hasta de apoyo emocional para lograr avanzar.

Foto por August de Richelieu de Pexels
Foto por August de Richelieu de Pexels

Por lo tanto independizar y responsabilizar a sus hijos de las clases virtuales, debe ser el objetivo de todo padre de familia. A continuación, Rosi Brenes, doctora en educación y fundadora del Saint Gregory School, nos algunos consejos para las clases virtuales desde su hogar:

  • Preparar un lugar en la casa que sea apto para que los niños y jóvenes puedan atender sus clases virtuales y realizar los trabajos escolares. Ese espacio debe ser apartado de las áreas sociales de la casa, silencioso y que propicie la concentración del estudiante.
  • Si son varios hijos quienes están estudiando desde casa, y además otras personas realizan tele trabajo, cada uno debe tener su propio espacio para trabajar.
  • Nunca es tarde para tener en cuenta cuáles son las áreas por mejorar de su hijo, y cuáles son sus áreas fuertes. Ese le dará al adulto una logística para el facilitar el funcionamiento de la casa. Por ejemplo, el niño o joven con déficit atencional debe usar el espacio más silencioso del hogar, para realizar sus labores de estudio.
  • También es importante concientizar al resto de los miembros de la familia para que durante en el tiempo de clases virtuales se haga silencio en el hogar.
  • Deben haber reglas específicas puestas por los adultos, en pro de lograr el mejor ambiente para que todos puedan realizar sus quehaceres diarios sin problema. O sea, la estructura logística del hogar debe estar muy definida.
  • La preparación de los alimentos, así como las horas de comida y otras funciones del hogar, deben estar debidamente claras, y son ajustadas a los horarios de los miembros de la familia.
  • Nunca se debe perder de vista que es el estudiante quien debe ocuparse de su trabajo en clases virtuales, o bien de sus tareas. Nunca deben ser realizadas por los padres de familia.
  • Si su hijo necesita mucho apoyo porque le cuesta alguna materia, apresúrese a buscar ayuda, ya sea directamente con su maestro, o con un especialista en dicha materia. También existe la posibilidad de que sea alguno de los padres quien les ayude a ese estudiante, a fortalecer las áreas por mejorar.
  • La disciplina siempre debe estar presente en este proceso. Clases virtuales sin disciplina no va a generar aprendizaje. Por lo tanto es necesario que cuando la clase va a iniciar, el estudiante esté listo, con una presentación personal adecuada, con el material de trabajo a mano, y sobre todo con buena disposición para aprender, la cuál debe ser muy reforzada en casa.
  • El orden es otro factor fundamental para lograr una clase virtual efectiva en los estudiantes. Los padres de familia juegan un papel importante cuando les enseñan a ser ordenados en todo lo que hacen. Esa es una conducta que no se aprende de un día para otro, sino que se logra a través de la rutina, o bien de la repetición de la acción.
  • Los niños pequeños usualmente se conectan en períodos más cortos, que los jóvenes de secundaria, guíelos y motívelos para que sean períodos divertidos de aprendizaje, pero que sea él quién realice su trabajo.
  • Los padres de familia deben trabajar arduamente, para que cada día  los niños y jóvenes trabajen con mayor independencia desde el hogar, hasta lograr que ellos reciban sus clases solos.

Para finalizar la doctora en educación nos comenta: “recuerde, que el objetivo fundamental en un proceso educativo virtual, es que tarde o temprano el estudiante de cualquier edad logre independizar, ellos deben aprender a atender las clases por su cuenta, cada vez con menos ayuda, disfrutar dichas clases y hacerse responsables de las tareas y obligaciones escolares”.