Cecilia López.5 septiembre

Los acordes del violín, de la guitarra o las notas de la flauta de los estudiantes de música de la Universidad de Costa Rica, ahora visitan la Unidad de Emergencia Quirúrgicas del hospital México con un único propósito: crear un ambiente amigable y confortable para los pacientes que se encuentran en condición delicada o grave.

El Dr. Eduard Guevara, especialista en cuidado intensivo y jefe de la Unidad, explica que existen evidencias científicas de cómo la música en pacientes en condición crítica puede ayudar a revertir el deterioro físico e incluso acelerar, en algunos casos, el proceso de mejoría.

Se espera que muy pronto, pueda incorporarse la opción de que los pacientes escuchen el tipo de música que más les gusta.
Se espera que muy pronto, pueda incorporarse la opción de que los pacientes escuchen el tipo de música que más les gusta.

El proyecto no solo busca mejorarle la situación a los pacientes, sino que a sus familiares también, con la idea de disminuir el nivel de ansiedad y angustia que pueden llegar a experimentar al tener un miembro de su familia en condiciones delicadas. Es por esto que la terapia musical se brinda al mediodía, hora a la que se permiten las visitas familiares.

La terapia musical en pacientes con condiciones delicadas contribuye a:

-Disminuir el estrés post traumático.

-Disminuir el delirium.

-Disminuir el tiempo de permanencia en las unidades de cuidado crítico.

-Obtener un despertar más rápido con un estado de conciencia adecuado.

-Bajar la ansiedad de la familia sobre el estado del paciente.

-Reforzar la sensación de seguridad en la familia sobre la atención del paciente.

-Mejorar la asertividad y la comunicación entre el personal y la familia

-Mejorar el ambiente laboral para los trabajadores.

Según el especialista, la terapia musical ya ha tenido excelentes resultados en otras latitudes, especialmente en las personas con estados como el estrés post traumático, que ya han demostrado algún tipo de conciencia o interacción con el personal de la clínica. Al despertar, los pacientes suelen estar desorientados o reaccionar de forma violenta, pero, gracias a la música, han despertado con reducidos niveles de ansiedad, contribuyendo a un comienzo menos traumático.