El Mercurio/GDA/Chile, Patricio Miranda y Javiera Herrera.27 marzo, 2019

Nacieron después de 1995, ocupan mayoritariamente WhatsApp y la principal preocupación sobre su trabajo es tener un impacto positivo en la sociedad.

Así caracteriza un estudio de Elige Educar a la Generación Z, que encuestó a más de 3.400 jóvenes que rindieron la PSU en los últimos dos años, nacidos entre 1995 y 2001 y que expresaron interés en carreras relacionadas con la educación.

Según el estudio, el 80% de ellos asegura que usa WhatsApp “siempre” y que sus medios de comunicación preferidos son la radio y los diarios, incluso por sobre las redes sociales como Twitter, aunque solo el 7% declara usar siempre estos medios.

Además, la medición revela que estos jóvenes buscan carreras que se relacionen con lo que les gusta (71%) y que les permita contribuir al cambio social (44%). De hecho, tener un impacto positivo en la sociedad es el factor más importante de un trabajo ideal para ellos (58%).

Según Joaquín Walker, director ejecutivo de Elige Educar, se trata de jóvenes con un mayor compromiso que los millennials por lo que les ha tocado vivir: “Crecieron en un mayor contexto de riesgo social; ellos han vivido crisis económicas, como la asiática, la subprime ; han escuchado más riesgos del tema medioambiental, entonces están más conscientes de la necesidad de cambiar el mundo”.

Desarrollo profesional

Otra de las áreas que midió la encuesta fue cómo los centennials –también llamados Generación Z– se informan respecto de su futuro en la educación superior.

La mayoría de los jóvenes (75%) busca datos de las carreras antes de matricularse en una universidad, siendo los sitios web y las ferias universitarias los principales medios por los que obtuvieron la información. Además, un 85% manifestó que, más que en cualquier otra profesión, es en las pedagogías donde pueden dar un mayor aporte a la sociedad.

Si bien casi un tercio de los encuestados declaró que quienes influenciaron la elección de sus carreras fueron sus padres, Walker plantea que ello “no significa que obedezcan lo que les dicen, sino que escuchan mucho a sus padres y profesores, pero son autónomos en su decisión”.

Para el director ejecutivo de Acción Educar, Daniel Rodríguez, los múltiples intereses que manifiestan los jóvenes en la encuesta “contrastan mucho con cómo la política pública ha ido regulando la profesión docente, que básicamente ha sido estandarizarla cada vez más”.

Expertos advierten un desajuste en las expectativas de futuros docentes. “En los estudios que tienen que ver con bienestar docente, en general para los profesores el elemento más importante es la vocación y contribuir a un bien mayor”, señala Nicole Cisternas, directora de Política Educativa de Educación 2020. Aunque es cauta al mencionar que “también es importante que haya una visión realista del ejercicio docente”.

Y es que, según Cisternas, muchas veces se produce “un choque muy fuerte” entre las expectativas y motivaciones de los jóvenes interesados en el área educativa y la realidad cuando ingresan al mercado laboral. “Se produce un shock que implica que un 40% deserta en los primeros cinco años”, dice.

Walker, de Elige Educar, secunda el punto. “Existe un desajuste entre lo que están ofreciendo las universidades en general, y las facultades de educación, con respecto a los intereses de los jóvenes, que están en desarrollar otras habilidades”, sostiene.