AFP .24 junio

Justo después de dar inicio a los preparativos de la ceremonia, la novia de Majd exigió la inscripción en su contrato matrimonial de un derecho que le garantiza ahora la ley saudita: el derecho a conducir.

Los contratos de matrimonio son una red de seguridad para las saudíes en esta sociedad patriarcal. En ellos se inscriben los derechos para no quedar a la merced de los caprichos del marido o de su familia.

Tales actos, legalmente vinculantes, codifican generalmente el derecho para la mujer a tener su propia casa, a contratar una empleada doméstica, a estudiar o a trabajar.

Pero, tras el levantamiento de la prohibición de conducir para las mujeres el año pasado, apareció una nueva exigencia: la de poder poseer y conducir un coche.

Una estudiante de manejo aprende a revisar los niveles de aceite del automóvil en la Escuela de Manejo Saudí. (Foto por FAYEZ NURELDINE / AFP)
Una estudiante de manejo aprende a revisar los niveles de aceite del automóvil en la Escuela de Manejo Saudí. (Foto por FAYEZ NURELDINE / AFP)

Con 29 años, Majd, ejecutivo comercial, va a casarse en su ciudad natal de Dammam, en el este de Arabia Saudita. Aceptó dos peticiones de su prometida de 21 años: poder conducir y poder trabajar después de la boda, según el texto del contrato consultado por la AFP.

“Dijo que quería ser independiente”, explicó Majd, que no quiso revelar su apellido. “Yo le dije: por supuesto, ¿por qué no?”, añadió.

La abolición de la prohibición de conducir para las mujeres constituye el cambio social más palpable en el reino ultraconservador, que inició una campaña de relativa liberalización.

Para conducir, las mujeres no necesitan el acuerdo explícito de su "tutor" masculino (marido, padre y otro pariente), del que dependen aún para estudiar, casarse o incluso salir de prisión.

Una mujer recibe clases de conducir en la Escuela de Manejo Saudí, en la capital, Riad, el 24 de junio de 2019. Hasta el 24 de junio del año pasado, la conducción de mujeres se habría considerado un delito en Arabia Saudita, donde los conservadores han predicado durante décadas que permitir el acto promovería la mezcla de género y la promiscuidad. (Foto por FAYEZ NURELDINE / AFP)
Una mujer recibe clases de conducir en la Escuela de Manejo Saudí, en la capital, Riad, el 24 de junio de 2019. Hasta el 24 de junio del año pasado, la conducción de mujeres se habría considerado un delito en Arabia Saudita, donde los conservadores han predicado durante décadas que permitir el acto promovería la mezcla de género y la promiscuidad. (Foto por FAYEZ NURELDINE / AFP)

“Algunas mujeres prefieren incluir el derecho a conducir en su contrato matrimonial para evitar cualquier conflicto conyugal”, explicó Abdelmohsen al Ajemi, un imán de Riad encargado matrimonial, que recibió la semana pasada una petición en este sentido por primera vez.

Las mujeres pueden aludir los incumplimientos de las condiciones del matrimonio para pedir el divorcio, según encargados matrimoniales.