Andrea González Mesén.8 marzo

La asertividad, la habilidad de establecer relaciones duraderas, empatía, facilidad de reconocer el éxito y atención a los detalles son solo algunos de los aportes de las mujeres al entorno empresarial.

Estudios realizados en Estados Unidos (Women on Boards, realizado por MSCI World), demuestran que las empresas con fuerte liderazgo femenino generan una rentabilidad del 10.1% anual; mientras que aquellas firmas que no presentan este liderazgo generan únicamente un 7.4% anual.

Pese a este beneficio en el sistema financiero de las empresas, Tania Arita, gerente Regional Caribe y Centroamérica de ManpowerGroup, afirma que la trocha por recorrer para lograr la igualdad de oportunidades es larga.

Estudios de ManpowerGroup estiman que hacen falta 200 años para lograr una equidad real. Para salir de este punto no basta solo con poner el tema sobre la mesa, para lograrlo es necesario que todas las mujeres salgan de su zona de confort sin importar su lugar dentro de la organización.

Mientras tanto, la realidad es que las mujeres siguen ganando menos que los hombres y continúan siendo las principales responsables de las tareas del hogar.

En cifras se estima que el 76% de las mujeres que recientemente han tenido embarazos deciden no regresar a sus puestos de trabajo por el distanciamiento que se genera con su hijo. Ante esto la empresa aconseja buscar medios tecnológicos que ayuden a mantener más unidos el lazo entre ambos.

Por otra parte, la experta aclara que las frases sexistas y el quitarle valor al trabajo por el simple hecho de ser mujer corresponde a acciones catalogadas como acoso laboral y recomienda iniciar procesos de denuncia formales, y hasta anónimos, que evidencien a las empresas que aún mantienen estas prácticas.

Una investigación reveló que solo una de cada cuatro mujeres ha tenido una conversación sobre su carrera con un alto gerente de su organización. Para la experta es indispensable cambiar esta actitud de timidez, aconseja iniciar procesos en los que expongamos con mayor propiedad los temas laborales con el fin de desarrollar mayores habilidades de crecimiento.

Desconocer cuáles son las habilidades en las que realmente es buena y cuáles debe mejorar son otras de las carencias en temas de mujer y trabajo.

Arita recomienda estas tres actitudes para mejorar el liderazgo femenino en el trabajo:

Apropiarse de las capacidades: Las mujeres sistemática e inconscientemente subestiman sus capacidades, pues atribuyen su éxito a otros factores. Por el contrario, los hombres tienden a atribuirse a sí mismos sus triunfos. Las colaboradoras deben trabajar activamente para cambiar esa mentalidad y reconocer su esfuerzo y logros consecuentes.

No están solas: Las mujeres normalmente sienten que hay una responsabilidad adicional por las labores del hogar. Es importante acordarse de que no están solas, su compañero vida también debe acompañarlas en la responsabilidad del hogar y se deben repartir las tareas equitativamente.

Para tenerlo todo no hay que sacrificar intereses: La decisión de tener hijos tiende a asustar a las mujeres que pertenecen al mercado laboral; organización de tiempo, prioridades y otras preocupaciones a veces llegan a vencer a las mujeres. Es importante no rendirse antes de iniciar con esa aventura, al final las mujeres que asumen el reto con una actitud positiva llegan a organizarse y logran todo lo que se proponen.