Cecilia López.27 septiembre

¿Ha tenido mareos últimamente?, ¿visión borrosa? o ¿dolor en la nuca? Si es así, préstele atención a estos síntomas que podrían ser parte de la hipertensión arterial sistémica, el factor de riesgo modificable más importante de mortalidad en todo el mundo que se asocia con aumento del riesgo de enfermedad cardiovascular. Los malos hábitos, como una alimentación deficiente, sedentarismo y consumo de tabaco son las principales causas de este padecimiento que puede acarrear graves consecuencias de salud.

La hipertensión arterial sistémica es el factor de riesgo modificable más importante de mortalidad en todo el mundo y se asocia con aumento del riesgo de enfermedad cardiovascular. La Organización Mundial de la Salud y la Organización Panamericana de la Salud han determinado que una de las causas principales de la hipertensión arterial, son los estilos de vida poco saludables.

“La hipertensión arterial se diagnostica cuando existe elevación de la presión arterial, según parámetros establecidos en Guías Internacionales. Las Nuevas Guías Americanas para el manejo de la hipertensión, establecieron una nueva presión arterial con el cual, sólo en Estados Unidos, aumentaron 14% más el número de personas hipertensas. Por lo que, si se aplica ese cambio a las estadísticas costarricenses, seguramente existen muchas personas hipertensas que aún desconocen que padecen esta enfermedad; y por lo tanto no están siendo tratadas”, explica Dr. Alejandro Salvatierra, Gerente Médico de la empresa de ciencia y tecnología Merck.

Según datos del estudio “Vigilancia de Factores de Riesgo Cardiovascular de la Caja Costarricense del Seguro Social” , realizado en el 2010, la prevalencia de hipertensión arterial en Costa Rica, en adultos mayores de 19 años era del 31.5%. De este total el 35.4% eran mujeres y 27.7% eran hombres.

En América Latina 250 millones de personas sufren esta condición que es causa principal de la mitad de las muertes por problemas cardiovasculares. Sin embargo, casi la mitad de los hipertensos no saben que padecen esta enfermedad, que muchas veces no presenta síntomas, pero aumenta significativamente los riesgos cardiovasculares y causa 800.000 muertes cada año en países latinoamericanos.

Los más afectados

Las personas de 40 a 64 años por lo general tienen estilos de vida poco saludables que podrían estar relacionados con factores económicos, sociales y ambientales; lo que predispone al ritmo de vida acelerado, consumo excesivo de alcohol, ingesta de dieta altamente calórica, sedentarismo y tabaquismo; conformando así el grupo poblacional con mayor incidencia de hipertensión arterial.

El consumo excesivo de tabaco podría incidir en padecer hipertensión arterial.
El consumo excesivo de tabaco podría incidir en padecer hipertensión arterial.

Según los datos de de la Caja Costarricense del Seguro Social, la prevalencia de la hipertensión en el grupo de población que se encuentra entre los 40 y 64 años de edad era del 41.8%.

¿Qué es la presión arterial normal?

Es la presión ejercida por la corriente sanguínea sobre las paredes de las arterias. Cuando el corazón bombea, impulsa la sangre a través de los vasos sanguíneos, suministrando oxígeno y nutrientes a todos los órganos. Se expresa con un par de valores: la presión sistólica o máxima (que se produce cuando el corazón se contrae) y la presión diastólica o mínima (que se produce cuando el corazón se relaja). Esto sucede de 60 a 100 veces por minuto.

¿Cuándo se convierte en hipertensión arterial?

Normalmente la presión arterial debe ser menor a 130/80 mmHg (presión sistólica / presión diastólica). Cuando estos valores aumentan en forma persistente y sobrepasan el límite anterior, entonces tenemos un cuadro de hipertensión arterial. Por tal razón, el corazón debe trabajar más para bombear la sangre contra la mayor presión y sufre agotamiento. Si esta situación no se trata con un profesional de la salud, se producen daños irreversibles; no solo en el corazón sino también en el cerebro y en los riñones.

Paralelamente a los elevados niveles de presión arterial, se ha demostrado que una frecuencia cardíaca en reposo elevada es un factor de riesgo independiente que se potencializa con la hipertensión arterial.

Prevención

Una manera de prevenir la hipertensión es realizar cambios en el estilo de vida, tales como: bajar de peso, disminuir el consumo de sodio y aumentar el consumo de potasio, junto con la actividad física y la reducción del consumo de alcohol.

Una manera de prevenir la hipertensión es aumentar la actividad física.
Una manera de prevenir la hipertensión es aumentar la actividad física.

El tratamiento con medicamentos prescritos se debe limitar a los pacientes con un diagnóstico establecido por un profesional de la salud, paralelamente a los esfuerzos por mantener un estilo de vida saludable.